Las Enfermeras Expertas en Urología Funcional reclaman el fomento del Sondaje Vesical Intermitente en el sistema sanitario

  • El Sondaje Vesical Intermitente (SVI), según la evidencia científica, es el tratamiento gold estándar para vaciar la vejiga en aquellos pacientes que no pueden hacerlo de forma natural. El SVI disminuye el riesgo de infecciones del tracto urinario y favorece la independencia, calidad de vida, autonomía, confianza y seguridad del paciente.
  • En España, hay 6 millones de paciente urológicos con incontinencia urinaria y más de 3.500 que tienen prescrita una pauta de Sondaje Vesical Intermitente.
  • Actualmente, existe un gran desconocimiento sobre la técnica del Sondaje Vesical Intermitente, especialmente en Atención No Especializada, donde existe una alta disparidad de criterios que puede tener un gran impacto en la calidad de vida del paciente.
  • El papel de las Enfermeras en la educación y entrenamiento en el sondaje, así como la adecuación de la sonda a las características específicas de cada paciente son claves del éxito en la adherencia al SVI.

Madrid, 03 de noviembre de 2021. Proyecto SÍ -Red de Enfermeras Expertas en Urología Funcional especializadas en urodinamia- reivindica la introducción de mejoras en el sistema sanitario que permitan promover el Sondaje Vesical Intermitente (SVI) como la técnica gold estándar, es decir, la mejor de acuerdo con la evidencia científica.

El SVI, también conocido como Cateterismo Intermitente o Autocateterismo consiste en la introducción de una sonda a través de la uretra para llegar hasta la vejiga con el fin de drenar la orina retenida. “Es la mejor opción de tratamiento para los pacientes que tienen problemas para vaciar su vejiga de forma natural porque se asemeja a la micción fisiológica. Ayuda a cuidar los riñones, disminuye el riesgo de infecciones y contribuye a que el paciente mantenga una vida independiente y autónoma” explica José María Monreal, enfermero del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y portavoz de Proyecto SÍ.
Según la Asociación Española de Urología, en nuestro país hay más de 6 millones de pacientes urológicos con incontinencia urinaria. De ellos, más de 3.500 tienen prescrita una pauta de SVI.

La importancia del Sondaje Vesical Intermitente

A nivel fisiológico, permite a los pacientes preservar su función renal disminuyendo el riesgo de infecciones y de incontinencia.

A nivel de calidad de vida, se trata de una técnica facilitadora, que permite que el paciente mantenga estable su vida laboral, familiar y sentimental. También favorece la independencia y calidad de vida de la persona, ya que le ayuda a mantener su autonomía, una vida sexual normalizada y mayor confianza y seguridad.

“A pesar de que la bibliografía científica es contundente sobre los beneficios del SVI, existe todavía un gran desconocimiento en torno a este tratamiento necesario para vaciar la vejiga. En Atención Primaria y, simplemente por una cuestión de desconocimiento sobre el SVI, muchas veces nos encontramos con casos en los que se aconseja a los pacientes una reducción de la frecuencia en el sondaje o, incluso, un cambio a un sondaje permanente, lo que reduce enormemente la calidad de vida del paciente. Por eso, desde Proyecto SÍ tenemos como objetivo principal transformar esta realidad fomentando el SVI en colaboración con las diversas Consejerías de Sanidad y cooperando con todos los niveles asistenciales”, comenta Carlos Lorenzo, enfermero del Hospital Universitario Clínico San Carlos y portavoz de Proyecto SÍ.

El adiestramiento en el sondaje y la elección de la sonda, claves en la adherencia al Sondaje Vesical Intermitente

Para poner en conocimiento las ventajas del SVI, así como las revisiones bibliográficas y estudios científicos desarrollados por Proyecto Sí a lo largo de los últimos años, las enfermeras de Proyecto SÍ han comenzado un ciclo de encuentros con diversas Consejerías de Sanidad.

“Las Enfermeras Expertas en Urología Funcional somos, junto con el Urólogo Funcional, el centro de referencia del paciente urológico. Nuestro papel es fundamental para garantizar la mejor calidad de vida de los pacientes. De hecho, acabamos de publicar los datos preliminares del último estudio realizado por Proyecto Sí en el Journal of Clinical Medicine y se demuestra que cuando un paciente es educado en la técnica del SVI por una Enfermera Experta en Urología Funcional y se le realiza seguimiento, su nivel de adherencia al tratamiento se incrementa en un 87% en un mes”, relata Guadalupe Fernández, enfermera del Hospital Infanta Sofía de Madrid y portavoz de Proyecto SÍ. “Para poder realizar correctamente esta educación en el sondaje, es necesario incrementar los tiempos que las enfermeras dedicamos a cada paciente y que nos permitan tener una gestión autónoma de nuestra agenda en consulta para que esa adherencia sea una realidad a lo largo del tiempo”, añade.

El Estudio “Calidad de vida y autonomía en pacientes con cateterismo intermitente capacitados por enfermeras especializadas”, indica que existe una relación directa entre la educación, monitorización y seguimiento que realizan las estas enfermeras, la individualización del tratamiento según las necesidades y circunstancias del paciente y la mejora de su adherencia al tratamiento.

“Para garantizar un manejo adecuado del SVI y un buen nivel de adherencia al tratamiento también es fundamental elegir una sonda que se adecúe a las características específicas de cada paciente. Para ello, es esencial que la Enfermera Experta en Urología Funcional asesore y acompañe al paciente en la elección de la sonda que más le beneficie, en función de su grado de destreza manual, capacidades funcionales y motoras, agudeza visual, función cognitiva, fisionomía corporal y del aparato urinario, entre otras variables”, indica Arancha Torres, enfermera del Hospital Universitario Infanta Leonor y portavoz de Proyecto SÍ.

“Desde Hollister tenemos un claro compromiso con la calidad de vida del paciente a través de una alta cualificación de los profesionales sanitarios, por eso impulsamos Proyecto Sí, una iniciativa que promueve la práctica basada en la evidencia, el desarrollo de proyectos de investigación y la estandarización de los cuidados. Es todo un orgullo reconocerles el fruto de este camino que se acaba de materializar hace apenas unos días al quedar finalistas en la III y IV edición de los Premios del Observatorio de la Adherencia al Tratamiento (OAT), lo que supone un enorme reconocimiento de la comunidad”, explica María José Villa, Directora de Marketing de Hollister.

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