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ATENCIÓN HOSPITALARIA · DOCENCIA · GESTIÓN · INVESTIGACIÓN · ATENCIÓN PRIMARIA Y COMUNITARIA  

Noticias Covid-19

Consideraciones de la AEESME en la vuelta a las Aulas 2020 (pdf)

Sin la presencia de enfermeras en todos los colegios proliferarán los rebrotes y la Atención Primaria corre el riesgo de saturarse

El Consejo Internacional de Enfermeras confirma que el Año Internacional de la Enfermera y la Matrona se prolongará hasta julio de 2021

Más de 600 enfermeras han fallecido por el COVID-19 en todo el mundo

Ahora llega el sentimiento de culpa a los profesionales sanitarios que han estado en primera línea

Es el reconocimiento a los profesionales sanitarios que se han jugado la vida por los pacientes de COVID-19, dejándose por el camino mucho sufrimiento y vidas

Las enfermeras exigen al Ministerio la modificación inmediata del documento de prevención y control de infección del COVID-19 para garantizar la seguridad de los profesionales

Las enfermeras piden al ministro Illa que Sanidad les autorice a la prescripción directa de las pruebas del COVID-19 porque en esta emergencia nacional cada minuto salva vidas

El Consejo Internacional de Enfermeras solicita los datos de las tasas de infección y mortalidad de trabajadores sanitarios

Las enfermeras exigen a Fernando Simón respeto y rigor a la hora de valorar las infecciones de profesionales por COVID-19 y le recuerdan que se están jugando la vida cada día

Las enfermeras apelan a la responsabilidad de los padres y madres para que no se repitan aglomeraciones en las salidas a la calle de los menores y evitar un repunte de contagios

El Consejo General de Enfermería se querella contra el presidente del Gobierno y el ministro de Sanidad y su equipo por un delito contra la seguridad de los trabajadores

La enfermería internacional, alarmada ante el elevado número de profesionales sanitarios contagiados por el coronavirus en España

Siete de cada diez enfermeras confirman haber trabajado sin equipos de protección frente a la pandemia y la mayoría suspende la gestión del Gobierno y las CC.AA.

Impacto del COVID 19 en la enfermería - Informe de resultados (pdf)

Declaraciones del presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya respecto a la retirada de mascarillas por parte del Ministerio de Sanidad:

El Consejo General de Enfermería reclama al Gobierno y a las CC.AA. que incluyan enfermeras en el grupo de expertos que planificará el desconfinamiento

ALFASIGMA al lado de los profesionales sanitarios, y pacientes, en la lucha contra el COVID-19

El Consejo General de Enfermería condena la repugnante hostilidad de algunos vecinos contra enfermeras y otros trabajadores sanitarios

En torno a 70.000 enfermeras podrían haber tenido síntomas compatibles con COVID-19, según revela una macroencuesta de la Organización Colegial de Enfermería

El Consejo Internacional de Enfermeras insta a los gobiernos a aceptar todas las recomendaciones del informe Estado de la Enfermería en el Mundo de la OMS

Las nuevas herramientas tecnológicas de lucha contra el COVID-19, accesibles para las personas con discapacidad de la mano de Fundación ONCE

La Organización Colegial de Enfermería abre un canal de denuncia y desmentidos de bulos sobre coronavirus

Edad&Vida elabora un decálogo de cómo afrontar la muerte de un ser querido en soledad

Comunicado de los Consejos Generales de Dentistas, Enfermeros, Farmacéuticos, Médicos y Veterinarios, ante la pandemia del COVID-19

La Organización Colegial de Enfermería advierte de que llevar una alimentación saludable y planificar una rutina de ejercicio durante el aislamiento ayuda a prevenir problemas y enfermedades cardiovasculares en el futuro

La Organización Colegial de Enfermería ofrece consejos a las familias con niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) para sobrellevar el confinamiento en casa

La Organización Colegial de Enfermería y los enfermeros del trabajo dan las pautas para evitar los principales riesgos del teletrabajo




 
Garantizan la vigilancia epidemiológica, las medidas higiénicas y de distancia y ofrecen educación para la salud a todos los alumnos

Sin la presencia de enfermeras en todos los colegios proliferarán los rebrotes y la Atención Primaria corre el riesgo de saturarse

  • Es una prioridad de salud pública. Los colegios de toda España, por el bien los alumnos, los docentes, el resto del personal y la sociedad en general, deben contar con una enfermera en su plantilla.
  • De no ser así, los posibles casos pueden no tener el seguimiento adecuado para cerrar el círculo de los contactos y detener el brote. Delegar estas funciones en los profesionales de Atención Primaria, que están saturados, exhaustos y no integrados en la comunidad escolar, es un error que van a pagar caro numerosas comunidades autónomas.
  • “Sólo la contratación de enfermeras escolares puede garantizar la seguridad de los alumnos y los profesores. Su labor resulta fundamental mucho más allá de vigilar la presencia de síntomas. Hablamos de insistir en la higiene, poner en marcha planes de prevención y educación para la salud y por supuesto rastrear los contactos en el seno del colegio y las familias, descargando así a las compañeras de Atención Primaria. Llevamos años reclamando la implantación de esta figura en la educación pública y privada, pero los Gobiernos nacionales y regionales han mirado hacia otro lado al contemplar como un gasto lo que no era sino una inversión en salud, en estos momentos claves para un adecuado control de la pandemia, pero también formando a una generación de niños y niñas más sanos y responsables de su salud, conscientes de la necesidad de alimentarse de forma saludable o hacer ejercicio, entre otros muchos valores. Eso sí, no se pueden ofrecer salarios miserables y contratos eventuales de corta duración o jornadas no completas. La lucha contra el COVID-19 pasa por esta apuesta por la enfermería escolar o habrá rebrotes y España se enfrentará a una segunda ola de contagios muy peligrosa”, asegura Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería

Madrid, 25 de agosto de 2020.- Padres, profesores, pacientes, algunos grupos políticos y por supuesto las asociaciones profesionales y el Consejo General de Enfermería reclaman la implantación de la figura de la enfermera escolar para poder garantizar mínimamente la salud y frenar las infecciones por coronavirus en el entorno escolar. Sin embargo, a días del inicio del curso, la amenaza de los rebrotes sigue más viva que nunca por la ausencia de enfermeras escolares en muchos centros. Estas profesionales resultan cruciales para asegurar que se cumple con las medidas preventivas a la vez que realizan una labor de vigilancia epidemiológica de primer orden, para detectar a los alumnos o profesores con síntomas, proceder al aislamiento y al rastreo de los contactos, además de lógicamente atender cualquier eventualidad en materia de salud que pueda surgir en el centro.

En la fase previa a la apertura del curso, en medio de la incertidumbre que lo domina todo, los colegios que ya cuentan con enfermeras parten con ventaja. Esa enfermera escolar, como miembro de la comunidad educativa y personal sanitario cualificado, ocupará el rol de coordinador COVID, que es esencial en estos momentos para la planificación de la reapertura de los centros observando las medidas sanitarias pertinentes, estableciendo los recursos materiales necesarios, la nueva organización, la formación del profesorado, alumnos y padres, etc. a la vez que se diseñan las estrategias y mecanismos para la vigilancia y atención de los estudiantes, especialmente los más vulnerables. Las enfermeras escolares colaborarán de forma activa con los profesores para realizar una adecuada planificación sanitaria dentro de las escuelas, siendo el referente en salud y control de la pandemia. También pueden realizar labores de control y detección precoz, screening de casos con sintomatología y realización de pruebas para detectar el COVID-19.

Algunas CC.AA. tienen la intención de delegar esas funciones en las profesionales de Atención Primaria, ya saturadas y exhaustas tras meses luchando contra el virus. Esa decisión errónea no servirá para minimizar la expansión de la infección en este nuevo escenario de estudiantes y docentes retomando la actividad académica y mermaría la labor de rastreo de contactos y detección de positivos en el resto de la población. La creación de la figura del denominado coordinador COVID en cada centro no logará el efecto deseado, los profesores deben centrar su labor en la docencia y ya están saturados. Es precisa la presencia permanente de un profesional sanitario, como la enfermera escolar, en el colegio.

En julio, previendo la situación que se presenta ahora al inicio de curso, desde el Consejo General de Enfermería se requirió al Gobierno una reunión para valorar la situación, un encuentro que nunca tuvo lugar.

“Sólo la contratación de enfermeras escolares puede garantizar la seguridad de los alumnos y los profesores. Su labor resulta fundamental mucho más allá de vigilar la presencia de síntomas. Hablamos de insistir en la higiene, poner en marcha planes de prevención y educación para la salud y por supuesto rastrear los contactos en el seno del colegio y las familias, descargando así a las compañeras de Atención Primaria. Llevamos años reclamando la implantación de esta figura en la educación pública y privada, pero los Gobiernos nacionales y regionales han mirado hacia otro lado al contemplar como un gasto lo que no era sino una inversión en salud, atendiendo urgencia, pero también formando a una generación de niños y niñas más sanos y responsables de su salud, conscientes de la necesidad de alimentarse de forma saludable o hacer ejercicio, entre otros muchos valores. Eso sí, no se pueden ofrecer salarios miserables y contratos de corta duración. La lucha contra el COVID-19 pasa por esta apuesta por la enfermería escolar o habrá rebrotes y España se enfrentará a una segunda ola de contagios muy peligrosa”, asegura Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

Consejo General de Enfermería - Departamento de Comunicación.
Tel. 91 334 55 13 / 20. Íñigo Lapetra: 680 738 693 - C/ Fuente del Rey, 2 28023 Madrid.

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El Consejo Internacional de Enfermeras confirma que el Año Internacional de la Enfermera y la Matrona se prolongará hasta julio de 2021

  • La presidenta de la enfermería internacional ha confirmado la noticia durante una reunión con los representantes de la profesión a nivel mundial, en la que se encontraba el Consejo General de Enfermería de España.
  • “Prolongar el año de las enfermeras es un respaldo sin precedentes a la labor fundamental que las enfermeras hemos llevado a cabo cada día a favor de la salud de las personas durante esta crisis sanitaria”, ha resaltado Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
  • “No habíamos podido celebrar ni dar el reconocimiento que se merecen nuestras profesionales porque todos los esfuerzos de la Organización y de las enfermeras ha estado centrado en luchar contra la pandemia, así que esta decisión es una excelente noticia”.

 

Madrid, 19 de junio de 2020.- La Asamblea de la Organización Mundial de la Salud declaró 2020 como el Año Internacional de la Enfermera y la Matrona -enfermera especialista en Ginecología y Obstetricia-, rindiendo así un homenaje a los millones de profesionales en el mundo que trabajan diariamente por cuidar a la población. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, defendió personalmente la proclamación de este año mundial enfermero destacando la labor que hacen estos profesionales: “La OMS se enorgullece de proponer el año 2020 como el Año de la Enfermera y la Matrona. Estas dos profesiones de la salud son invaluables para la salud de las personas en todas partes. Sin enfermeras y matronas, no lograremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible ni la cobertura sanitaria universal. Si bien la OMS reconoce diariamente su papel crucial, en 2020 se dedicará a poner de relieve los enormes sacrificios y contribuciones de las enfermeras y las matronas, y a garantizar que abordemos la escasez de estas profesiones vitales”.

Sin embargo, la crisis del coronavirus paralizó por completo las celebraciones de este año mundial y, a su vez, puso más en valor que nunca a una profesión que se ha dejado la piel durante estos meses para sacar al mundo de la mayor crisis sanitaria de las últimas décadas. Por este motivo, la OMS, a petición del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), ha decidido prorrogar este año internacional hasta julio de 2021. Así lo ha confirmado la presidenta de la institución enfermera, Annette Kennedy, durante una reunión con los representantes enfermeros de todo el mundo.

Para el presidente del Consejo General de Enfermería, esta es una buena noticia que “nos permitirá llevar a cabo muchas iniciativas en estos meses que se quedaron paradas por la llegada de la pandemia y que ponen en valor el trabajo que realizan día tras día todos los enfermeros y enfermeras del mundo”. “Prolongar el año de las enfermeras es un respaldo sin precedentes a la labor fundamental que las enfermeras hemos llevado a cabo cada día a favor de la salud de las personas durante esta crisis sanitaria. Es la oportunidad de continuar concienciando a la sociedad y a los responsables políticos de la necesidad de apostar por la enfermería como profesión que ha experimentado en los últimos años un desarrollo profesional, técnico y científico sin precedentes y cuyo increíble potencial debe ser aprovechado en todos los ámbitos posibles: la asistencia, la gestión sanitaria, la investigación, la educación, el autocuidado y la salud de las personas en general. Nos enfrentamos a una población con mayor esperanza de vida y cada vez más envejecida, así como a un aumento de la cronicidad de múltiples patologías y tratamientos; y ante esta realidad el único camino para mantener las cotas de seguridad y calidad de nuestra sanidad pasa por aprovechar al máximo el potencial enfermero. Es hora de adaptar las ratios de enfermeras a la media europea en todas las CC.AA. de España, es hora también de dejar a las enfermeras ocupar los puestos de responsabilidad y asumir las competencias que su nivel académico, profesional y científico merecen. Somos los profesionales del cuidado y tenemos autonomía para llevar a cabo nuestra práctica profesional”.

Florentino Pérez Raya ha resaltado que el CGE está ya trabajando para poder realizar los eventos y campañas que tenía programados, pero adaptados a esta nueva normalidad que nos obliga a mantener unas medidas de seguridad exhaustivas para evitar el contagio por COVID-19. “No habíamos podido celebrar ni dar el reconocimiento que se merecen nuestras profesionales porque todos los esfuerzos de la Organización y de las enfermeras ha estado centrado en luchar contra la pandemia, así que esta decisión es una excelente noticia”, ha recalcado.

Pérez Raya ha insistido en que “el mundo entero se siente hoy orgulloso de que los ciudadanos estén cuidados por una profesión como la enfermera y todas las enfermeras del mundo seguirán al lado de las personas con su ciencia, cada vez mayor, su conciencia y su admirable nivel de compromiso que provoca que sean la profesión más valorada por los ciudadanos. Hoy comienza una nueva era para la enfermería y nadie debe desaprovecharla”.

Consejo General de Enfermería - Departamento de Comunicación.
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Más de 600 enfermeras han fallecido por el COVID-19 en todo el mundo

  • “No hay datos exactos y necesitamos saber cuántos compañeros han perdido la vida durante la pandemia y han sido contagiados. Hay que recordar a los gobiernos de los todos los países del mundo que los enfermeros y enfermeras fallecidos no son números, son personas que han perdido la vida por salvar la de sus pacientes”, expone Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.
  • “Los países necesitan mecanismos claros para la presentación de informes y la labor de monitorización considerando asimismo los incidentes de violencia psicológica, sexual y física contra los trabajadores de la salud.  Sin esa información no podemos saber el coste real del COVID-19, lo cual reducirá nuestra capacidad de abordar otras pandemias en el futuro”, resalta Howard Catton, director general del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE).

Madrid, 4 de junio de 2020.- La Organización Colegial de Enfermería de España se suma a la petición del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) en la que pide a los gobiernos que registren el número de contagios y fallecimientos de personal sanitario y que tome las medidas que sean necesarias para proteger a las enfermeras frente al COVID-19. “No hay datos exactos y necesitamos saber cuántos compañeros han perdido la vida durante la pandemia. Hay que recordar a los gobiernos de los todos los países del mundo que los enfermeros y enfermeras fallecidos no son números, son personas que se han perdido la vida por salvar la de sus pacientes”, expone Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería. En España han fallecido cinco enfermeros confirmados por COVID-19: Encarni Vicente (52 años de Bizkaia), Pedro Carrillo (59 años, Jaén), Esteban Peñarrubia (57 años, Madrid), José Montero (63 años, Ciudad Real) y Nanda Casado (62 años, Córdoba).

Y es que, hasta el momento, no hay ningún registro sistemático y estandarizado del número de enfermeras y trabajadores sanitarios que han contraído la enfermedad o han muerto por ella.  Sin embargo, el análisis del CIE, basado en datos de sus Asociaciones Nacionales de Enfermería, así como en cifras oficiales e informes de los medios de comunicación de una serie limitada de países, apunta a que más de 230.000 trabajadores sanitarios han contraído la enfermedad y más de 600 enfermeras han fallecido como consecuencia. “Llevamos semanas pidiendo que se recabe información sobre los contagios y fallecimientos de enfermeras. Necesitamos una base de datos central con información fiable, estandarizada y comparable sobre todas las infecciones, periodos

de cuarentena y muertes que guarden relación directa o indirecta con el COVID-19. Los países necesitan mecanismos claros para presentar informes, analizar el impacto y realizar la labor de monitorización considerando asimismo los incidentes de violencia psicológica, sexual y física contra los trabajadores de la salud.  Sin esa información no podemos saber el coste real del COVID-19, lo cual reducirá nuestra capacidad de abordar otras pandemias en el futuro. Florence Nightingale conocía la importancia de los datos en la lucha contra la enfermedad y en este caso su ausencia posiblemente les esté costando la vida a muchas enfermeras, además de devastar a sus familias y acabar con sus carreras en pleno apogeo. No se puede permitir que continúe y el CIE exige que se actúe ahora para corregir esta situación”, explica Howard Catton, director general del CIE.

El análisis del CIE muestra que como media el 7% de todos los casos de COVID-19 en todo el mundo afectan a trabajadores sanitarios, lo cual supone que las enfermeras y otros profesionales se enfrentan a un gran riesgo personal, al igual que los pacientes a los que cuidan. Una extrapolación de la cifra del 7% calculada por el CIE para abarcar a todos los países señala que hasta 450.000 de los más de seis millones de casos del mundo podrían ser de trabajadores sanitarios.

La proporción de trabajadores sanitarios contagiados varía ampliamente entre países. Sin embargo, muchas naciones no están registrando los datos, lo cual dificulta extremamente la realización de comparaciones significativas a nivel internacional. Las cifras, aunque parciales y preliminares, plantean una serie de preguntas a las que se podría dar respuesta si todos los países recopilaran datos estandarizados completos y si estos se recabaran centralizadamente a escala mundial. “En estos momentos la enfermería parece ser uno de los trabajos más peligrosos del mundo. Necesitamos obtener estas cifras en relación con cada país para saber qué está sucediendo exactamente que explique estas variaciones que son evidentes incluso si solo se echa un vistazo rápido a los números. Solo entonces podremos aprender la mejor forma de mantener seguras a nuestras enfermeras y prevenir que se repitan estas terribles estadísticas en el futuro”, comenta Catton.

La falta de material ha sido una de las causas de elevado número de contagios entre sanitarios, “en España es de un 22% aproximadamente y es una cifra muy alarmante, que se debe, en gran parte, a la falta de los equipos de protección individual. Si a estos datos le sumamos la escasez de enfermeras demuestra hasta qué punto los profesionales sanitarios se encuentran en una situación de presión enorme. Por tanto, pedimos a los países que inviertan en enfermería porque este virus ha puesto de manifiesto la importancia de contar con sistemas de salud más fuertes”, señala Pérez Raya.

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Una vez pasados los momentos más críticos de la pandemia

Ahora llega el sentimiento de culpa a los profesionales sanitarios que han estado en primera línea

Es crucial que podamos hacer el proceso de identificar este sentimiento, reconocerlo, verbalizarlo y ponerlo en perspectiva

Pensar en positivo ayuda a conocerse mejor a uno mismo

Madrid, 4 de junio de 2020- “La pandemia del coronavirus ha dejado muchos, demasiados, fallecidos en estos meses. De estas muertes estamos buscando culpables, y quienes han estado o hemos acompañado a personas enfermas o familiares que han pasado por esta situación, en algunos momentos bajos, nos culpabilizamos de no haber sabido o podido hacer más de lo que hemos hecho: pensemos en médicos, enfermeros, auxiliares, psicólogos, agentes de pastoral,…”, alerta Calixto Plumed, psicólogo de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, en Madrid, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

Durante este tiempo en primera línea en esta clínica especializada en salud mental y adicciones, Calixto Plumed ha podido observar cómo se ha buscado culpabilizar al sistema de salud, incluso a los profesionales sanitarios y asistenciales, de no saber actuar y prevenir. “Estamos favoreciendo que la responsabilización sea cada vez más sinónimo de auto-culpabilización” advierte.

Raquel Rivero, psicóloga de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, asegura que esta situación tan excepcional que estamos viviendo en torno a la pandemia de la COVID-19, ha generado en el personal sanitario unos desafíos hasta ahora nunca imaginados. “Encontramos una elevada carga asistencial, una enorme incertidumbre diaria, una toma de decisiones muy rápida y no siempre meditada, que genera inevitablemente una sobrecarga emocional, que, entre otras, implica que emociones como la culpa, emerjan. Pero no son las únicas, también la ansiedad, el miedo, la tristeza, la frustración etc. son emociones que, sin duda, han acompañado y siguen haciéndolo a los profesionales que han estado y están en primera línea durante este desafío”.

Respecto a la culpa, encuentra que no es casualidad que aparezca ya que es una emoción que permite poner en marcha mecanismos para no cometer errores que tengan graves consecuencias.

La culpa tras la tempestad

Se observa cómo los profesionales sanitarios están ahora sacando fuera todo el estrés acumulado durante estos meses. Depresión, agobio, culpa, son algunos de los sentimientos que afloran en quienes han estado en primera línea y que, en muchas ocasiones, no han podido salvar a los afectados por la covid-19.

“Cuando estamos viviendo una situación de estrés como ésta, todos nuestros recursos están puestos en la acción, en el “hacer”, en “sobrevivir”, no podemos pararnos a pensar, ni a sentir qué es lo que nos está pasando. Esto ocurre siempre que estamos en situaciones de esta magnitud”, explica Rivero. Aclara que eso no quiere decir que no estemos sintiendo emociones mientras vivimos la situación, las sentimos, pero no nos podemos parar a pensar en ellas.

“Cuando baja un poco la intensidad, es más fácil que ya podamos empezar a focalizar más en lo que nos pasa, y en consecuencia a sentir más todas esas emociones y sentimientos que, aunque ya estaban, no podíamos prestarles atención”, expone.

Actitud Positiva

“La idea de buena vida, no implica solo cultivar la gratitud u otras fortalezas del carácter, desarrollar optimismo o tener experiencias de plenitud, sino que también tiene que ver con el afrontamiento positivo mediante el tratamiento de la culpa, el disgusto o la envidia, aceptando estas emociones pero comprometiéndose a seguir teniendo metas congruentes con los propios valores para tener una vida plena y con significado”, aconseja el psicólogo.

Desde su conocimiento, asegura que pensar en positivo ayuda a conocerse mejor a sí mismo y a progresar en la dedicación a los demás en sus vulnerabilidades y limitaciones, empezando por las propias. “Y ésta es nuestra tarea única y esencial”, incide.

“Yo siempre pongo un ejemplo muy gráfico -explica Plumed-, el cubo de seis caras. Éste suele apoyarse en la inferior, por lo tanto es preciso saber aceptar la base del cubo, aunque no se vea como las otras. Pensar en positivo es aceptarse y aceptar. Pensar en positivo es ser hospitalarios y poseedores de una gran dosis de humanización.

Consejos para superar la culpa

Para Raquel Rivero es importante superar el sentimiento de culpa y para ello lo primero es identificar aquellas cosas que me hacen tener estos sentimientos. Es decir, detectar qué es lo que nos genera esta emoción. Es fundamental también aceptar que los errores forman parte de la vida y, en una situación como ésta, lo normal es cometer errores. Es importante poder expresarlo, hablar con alguien de cómo nos estamos sintiendo. Si esta persona es de tu misma profesión o ha pasado por circunstancias similares, puede ayudar a ver que no somos los únicos que nos sentimos así y de esta manera, poner perspectiva.

Jaime del Corral, psiquiatra de la Clínica Nuestra Señora de la Paz, explica que la culpa es una reacción psicológica habitual en personas sometidas a situaciones de estrés elevado. “Cuando acontece un hecho que nos supera, desarrollamos un sentimiento de responsabilidad sobre lo que ha pasado porque así nuestra mente intenta recobrar la sensación de poder evitar que se repita”.

Afirma que es una reacción muy normal, pero desgasta y entristece, por lo que hay que solucionarla. “Lo más recomendable -añade Del Corral- es intentar aceptar con altas dosis de filosofía y comprensión que en ocasiones la vida nos supera, y escapa por completo a nuestro control, asumiendo que no somos dueños absolutos de las cosas. Quienes trabajamos frente al sufrimiento humano intentaremos poner lo mejor de nosotros, pero debemos aceptar nuestras limitaciones y seguir en la lucha. Creo que es en eso en lo que hay que centrarse para conjurar la culpa, en que hicimos lo que pudimos. Nada más y nada menos que lo que pudimos”.

“No hay que olvidar -recalca Rivero- que esta emoción nos puede llegar a limitar, bloquear, inactivar y, en definitiva, nos puede invalidar para el día a día, por lo que es crucial que podamos hacer este proceso de identificar el sentimiento de culpa, reconocerlo, verbalizarlo y ponerlo en perspectiva. Si comprobamos que este sentimiento se cronifica e invalida por completo nuestro día a día, lo mejor es pedir ayuda a un profesional de la salud mental que nos ayude con este proceso”, concluye.

Orden Hospitaliaria de San Juan de Dios
Departamento de Comunicación, Tfno. 672 045 080

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Es el reconocimiento a los profesionales sanitarios que se han jugado la vida por los pacientes de COVID-19, dejándose por el camino mucho sufrimiento y vidas

Madrid, 3 de junio de 2020.- Los profesionales sanitarios que están luchando en primera línea contra el COVID-19 han sido reconocidos con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia, el galardón más importante que se entrega en España. A continuación, se envían declaraciones de Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería de España, órgano de representación de las 316.000 enfermeras y enfermeros que desde hace meses están luchando contra la pandemia por COVID-19 en hospitales y centros sanitarios y sociosanitarios.

“Es una gran satisfacción y, sin duda, la noticia está llevando ya alegría a los corazones de todos los profesionales que están ahora, en este preciso momento luchando contra este virus que tanto daño ha provocado. No creo que nadie en este país, ni en el mundo, discuta que es uno de los reconocimientos más merecidos de la historia. Los profesionales sanitarios se lo han ganado y permítanme que tenga una mención especial para las enfermeras. Hemos sido la profesión sanitaria más expuesta por nuestra cercanía a la hora de atender a los pacientes porque gran parte de nuestra labor, fundamentada en los cuidados, se desarrolla a pie de cama, en la asistencia y el seguimiento domiciliario y en las residencias sociosanitarias.

Los profesionales sanitarios se han dejado la piel en esta pandemia y por el camino quedan mucho sufrimiento, decenas de miles de contagios y más de sesenta muertes de compañeros y compañeras. Este es un reconocimiento al esfuerzo titánico que han llevado a cabo doblando turnos, renunciando a descansos y a fines de semanas y festivos por no dejar ni un solo paciente sin atender. A esto hay que sumarle el hecho de tener que haber prestado la asistencia sin el material de seguridad adecuado, jugándose la vida al no estar lo suficientemente protegidos y sin tener acceso a los tests para confirmar posibles contagios. Tampoco podemos olvidar el miedo que han pasado al volver a casa con sus familias y sin saber si eran o no un foco de contagio. Lo hemos dado todo, como siempre hemos hecho.

El déficit de enfermeras que sufre España desde hace más de 40 años ha causado grandes dificultades a la hora de prestar la atención sanitaria, hasta el punto de que han tenido que contratar estudiantes de Enfermería y jubilados. Tenemos un 40% menos de enfermeras que la media europea y esto ha hecho que la sobrecarga asistencial, ya de por sí durísima en cualquier pandemia, en España haya sido insostenible, causando verdaderos estragos psicológicos en muchos profesionales. De hecho, hemos tenido que poner a disposición de nuestros profesionales atención psicológica. Esperamos que los políticos, los gobiernos y las autoridades sanitarias tomen nota y corrijan los grandes errores cometidos para que un posible rebrote o una nueva amenaza no vuelva a tener el coste en sufrimiento y vidas que ha supuesto el COVID-19”.

Consejo General de Enfermería - Departamento de Comunicación.
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Las enfermeras exigen al Ministerio la modificación inmediata del documento de prevención y control de infección del COVID-19 para garantizar la seguridad de los profesionales

  • El Consejo General de Enfermería, con el apoyo de sociedades científicas enfermeras , ha elaborado un manifiesto donde denuncia el Documento técnico de prevención y control de la infección por COVID-19, porque la última actualización no garantiza la seguridad de los profesionales sanitarios.
  • El documento del Ministerio considera que en procedimientos clínicos en los que “no se generen aerosoles” las mascarillas quirúrgicas son “suficiente protección respiratoria” para los profesionales que atienden a pacientes sospechosos o diagnosticados de COVID-19. Sin embrago, la norma que regula dichas mascarillas alerta de que no están diseñadas para proteger a las personas que las llevan puestas de las partículas que hay en el ambiente.
  • La normativa nacional y europea vigente, la OMS y numerosa evidencia científica establecen que para proteger al profesional deberán usarse “mascarillas autofiltrantes”.
  • Las enfermeras recuerdan el elevado número de profesionales sanitarios infectados y avisan al Ministerio de que si no realiza las modificaciones solicitadas retirarán su apoyo al documento referido y a cualquier otro que lo incorpore como referencia.

Madrid, 22 de mayo de 2020. – El Consejo General de Enfermería (CGE) ha exigido por carta al ministro de Sanidad la inmediata modificación del Documento técnico de prevención y control de la infección por COVID-19 porque el actual redactado atenta de lleno contra la seguridad de los profesionales sanitarios. Así lo documentan y demuestran en un manifiesto elaborado por el propio CGE con el apoyo de sociedades científicas enfermeras, incluyendo a la Asociación de Enfermería del Trabajo (AET), la Asociación Española de Enfermería de Prevención y Control de Infecciones (AEEPyCI), entre otras, entidades que asesoraron al Ministerio en la elaboración de dicho documento oficial.

Las mascarillas quirúrgicas no protegen frente agentes externos

El manifiesto suscrito por toda la profesión enfermera alerta de que en el citado documento oficial del Ministerio considera que en aquellos procedimientos clínicos en los que “no se generen aerosoles” las mascarillas quirúrgicas son “suficiente protección respiratoria” para los profesionales sanitarios. Sin embargo, el Consejo General de Enfermería recrimina al Ministerio que la propia norma que regula dichas mascarillas (EN 14683:2019) ya deja bien claro que éstas no están diseñadas para proteger a las personas que las llevan puestas frente a las partículas que hay en el ambiente independientemente de su naturaleza y tamaño. El documento recuerda que si se trata de proteger al profesional que lleva la mascarilla, deberá seguirse la norma EN 149:2001 que establece que deberán usarse “mascarillas autofiltrantes”.

La evidencia científica demuestra el riesgo elevado

El Consejo General de Enfermería enfatiza en el manifiesto que la exigencias tienen como único objetivo “garantizar la seguridad de pacientes y trabajadores sanitarios, ante la cantidad elevada de contagios en el entorno sanitario” y recuerda “el desconocimiento actual de aspectos relacionados con el patógeno, su transmisión y los procedimientos realizados a los pacientes con capacidad para generar aerosoles .

Entendemos que el riesgo de transmisión aérea aún fuera de las unidades de cuidados intensivos, podría ser elevado. Las enfermeras incluyen referencias explícitas a publicaciones científicas experimentales que “sugieren que la estabilidad del SARS-CoV-2 como aerosol suspendido en el aire podría permanecer más de tres horas y que podrían producirse concentraciones víricas ambientales elevadas en centros sanitarios, hecho que obligaría a extremar la prudencia en cuanto a las recomendaciones de protección de los trabajadores sanitarios, cuya distancia habitual de trabajo es menor a 1-2 metros de distancia del paciente”.

El redactado del Ministerio es contrario a algunas recomendaciones de la OMS

El manifiesto también hace mención a las propias recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el uso de mascarillas en relación a la infección respiratoria que recoge el documento (WHO guideline Infection prevention and control of epidemic- and pandemic-prone acute respiratory infections in health care), y que avalan su exigencia frente al Ministerio de Sanidad. Así, en el caso de las “nuevas infecciones respiratorias agudas (IRA)” recomienda la utilización de mascarillas autofiltrantes para todas las interacciones con el paciente, lo cual incluye, además de las técnicas en las que se generen aerosoles, entrar en la habitación del paciente e intervenciones a menos de un metro de distancia”.

Las mascarillas no deben reutilizarse por seguridad

En lo que se refiere a la reutilización de mascarillas, el Manifiesto de la profesión enfermera recuerda a las autoridades sanitarias que resulta “imprescindible remarcar que no existe evidencia sólida sobre la reutilización ni procesado de ningún tipo de mascarilla quirúrgica y/o mascarilla autofiltrante y, al existir un mecanismo de transmisión por contacto asociado, es inevitable recomendar desecharla tras cada uso”. Esta recomendación de no utilización está avalada por “el artículo 2 de la Directiva 2000/54/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de septiembre de 2000 sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo”, señala el texto.

No modificar la denominación de los trajes EPI

Por último, el Consejo General de Enfermería y las Sociedades Científicas enfermeras que suscriben el manifiesto solicitan al Ministerio que se ajuste a la regulación vigente y se abstenga de modificar “la denominación EPIs por equipo de protección”. Esta exigencia se hace para evitar que puedan generarse equívocos en el desarrollo de futuras normas que vengan a establecer “las características a cumplir por los equipos a utilizar los profesionales sanitarios”. “Los EPIs, desde la óptica de la seguridad y salud en el trabajo, quedan regulados por el Real Decreto 773/1997 que establece las disposiciones mínimas para garantizar una protección adecuada del trabajador/a durante su utilización y desde el punto de vista de la seguridad del producto en base al Reglamento (UE) 2016/4251, que establece los requisitos que deben cumplir los EPIs, desde su diseño y fabricación, hasta su comercialización, con el fin de garantizar la salud y seguridad de los usuarios.

En caso omiso: retirada inmediata del apoyo

Las entidades enfermeras que suscriben el manifiesto del CGE recuerdan al Ministerio que llevan meses solicitándole que en cualquier documento o protocolo se tome siempre como base el artículo 15 de la Ley de prevención de riesgos laborales, que fomenta la máxima protección a nivel laboral ante un riesgo todavía desconocido, como es el caso del COVID-19. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad ha hecho oídos sordos y pese a que está en juego la salud de las personas, la respuesta hasta el momento es que “considera que esta premisa y, por tanto, la modificación del citado documento técnico no es viable”.

El manifiesto enfermero recuerda el elevado número de profesionales sanitarios contagiados y justifica la exigencia de modificación inmediata del documento del Ministerio de Sanidad en base a a la evidencia científica, así como a la numerosa normativa de ámbito nacional y europeo e incluso a recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. “Siguiendo el principio de rigor científico, de prudencia y protección de los trabajadores sanitarios y de la seguridad del paciente, solicitamos la aceptación de las propuestas realizadas, de lo contrario, las entidades firmantes de este manifiesto nos veremos obligadas a comunicar la retirada de nuestro apoyo” a este documento (“Prevención y control de la infección en el manejo de pacientes con COVID-19”) así como a todos aquellos otros que lo incorporen como referencia.

Sociedades científicas enfermeras que suscriben el manifiesto del Consejo General de Enfermería de España:

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Las enfermeras piden al ministro Illa que Sanidad les autorice a la prescripción directa de las pruebas del COVID-19 porque en esta emergencia nacional cada minuto salva vidas

  • Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería: “estamos en una situación de emergencia nacional y todos los expertos coinciden en que resulta vital hacer pruebas masivas a la población. No tiene sentido que las enfermeras, con todo el amparo legal y plenas competencias profesionales, no puedan indicar directamente esta prueba”.
  • En la carta al ministro, las enfermeras demuestran que existe pleno amparo legal y cuentan con la preparación universitaria, sanitaria y clínica necesaria.
  • Recuerdan que en situaciones de emergencia ya existen competencias atribuidas a enfermera generalistas y especialistas, en el ámbito de la salud pública y la epidemiología; también alegan una amplia experiencia documentada de triajes llevados a cabo por las enfermeras en servicios de urgencias a través de protocolos consensuados por todos los profesionales y avalados por numerosa literatura científica.
  • Asimismo, citan el vigente Real Decreto de prescripción enfermera (RD 1302/2018) que permite a los enfermeros el uso, la indicación y la autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios con plena seguridad jurídica.

Madrid, 14 de mayo de 2020.- Las enfermeras y enfermeros son profesionales competentes y capacitados para llevar a cabo todo el proceso necesario para la realización de la prueba de detección de SAR-CoV-2 (COVID-19) a los pacientes: desde el triaje previo de los pacientes a la indicación de la prueba y su posterior realización. Esta es la principal conclusión de la carta enviada por el presidente del Consejo General de Enfermería de España al ministro de Sanidad, Salvador Illa, para solicitarle que incluya a las enfermeras entre los profesionales prescriptores de estas pruebas para “garantizar la mejor atención a la población, así como el control de esta pandemia”.

En la carta, las enfermeras repasan la legislación vigente para concluir que existe pleno amparo legal para la medida y, además, cuentan con la preparación universitaria, sanitaria y clínica necesaria. Así, aseguran, existen competencias atribuidas a las enfermeras en situaciones de emergencia en el ámbito de la salud pública y la epidemiología tanto para las enfermeras de cuidados generales como para las enfermeras especialistas y entre estas últimas, si bien el amparo es generalizado, citan especialmente los casos de Enfermería Familiar y Comunitaria y Enfermería del Trabajo.

En su misiva a Salvador Illa, recuerdan la presencia de enfermeras en todos los servicios sanitarios, centros de salud y servicios de salud laboral; a la vez que aseguran que ya existe una amplia experiencia documentada de triajes llevados a cabo por las enfermeras en servicios de urgencias a través de protocolos consensuados por todos los profesionales sanitarios y avalada por numerosa literatura científica. Finalmente, mencionan el actual texto Real Decreto de prescripción enfermera (Real Decreto 1302/2018) que permite a los enfermeros el uso, la indicación y la autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios con plena seguridad jurídica.

El presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, recuerda que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha establecido como condición indispensable para levantar el confinamiento la implantación de suficiente agilidad para identificar y contener las fuentes de contagio, a través del adecuado diagnóstico y del aislamiento. “Un objetivo inviable si no dotamos a las enfermeras de la capacidad de indicar dichas pruebas”.

Emergencia nacional: cada minuto ganado salva vidas

“Estamos en una situación de emergencia nacional con casi 230.000 personas contagiadas y más de 27.300 muertos en España y todos los expertos coinciden en que en la actual lucha contra el coronavirus resulta vital hacer pruebas masivas a la población. A estas circunstancias hay que sumarle que tenemos en España unas de las mejores enfermeras del mundo en su preparación y capacitación, con hasta seis años de formación sanitaria: cuatro años de Grado Universitario y dos de especialidad”, asegura Pérez Raya. De hecho, recuerda que “son las enfermeras quienes están realizando estas pruebas, por eso, no tiene ningún sentido que no puedan indicarla directamente a los ciudadanos y tengan que someterles a más trámites burocráticos en situaciones donde un solo minuto es vital para poder detectar y aislar al mayor número de pacientes contagiados”.

La indicación de pruebas para detectar SAR-CoV-2 (COVID-19), además, “se está llevando a cabo en muchos centros de análisis clínicos a cualquiera que esté dispuesto a pagar por ella sin prescripción alguna, ni de médico, ni de enfermera”, enfatiza el presidente del Consejo General de Enfermería. “¿Qué sentido tiene pues no apostar por una gestión eficiente de los protocolos sanitarios del COVID-19 permitiendo que las enfermeras intervengan de forma autónoma en el proceso y se mejore y multiplique así todo el proceso de detección?”, finaliza Florentino Pérez Raya.

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El Consejo Internacional de Enfermeras solicita los datos de las tasas de infección y mortalidad de trabajadores sanitarios

Que los gobiernos no hayan registrado las tasas de infección y mortalidad de los trabajadores sanitarios es un escándalo que pone más en riesgo al personal e infravalora la verdadera envergadura del problema

Ginebra, Suiza, 6 de mayo de 2020 – El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) insta a los gobiernos a comenzar inmediatamente a mantener registros precisos de las infecciones y fallecimientos de trabajadores sanitarios: no hacerlo incrementa las posibilidades de más muertes y no honra a quienes han fallecido.

El mes pasado, el CIE denunció la muerte de más de 100 enfermeras en todo el mundo tras contraer COVID-19. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había notificado la cifra de 23 000 trabajadores sanitarios infectados.

Las cifras publicadas por el CIE y la OMS son aterradoras, pero ahora el CIE cree que infravaloran considerablemente la situación.

El CIE ha recopilado más información a través de sus Asociaciones Nacionales de Enfermería (ANE, cifras oficiales de los gobiernos e informes de los medios de comunicación) que apuntan a que al menos 90 000 trabajadores sanitarios se han infectado y más de 260 enfermeras han muerto.

Miles de enfermeras han sido infectadas por COVID-19 y ya han fallecido cientos, pero los gobiernos no saben exactamente cuántas porque no están recabando los datos correspondientes. Esta falta de información precisa ha provocado una grave infravaloración de la tasa de infección de enfermeras y el número de fallecimientos.

El CIE afirma que el hecho de no registrar las tasas de infección y mortalidad de los trabajadores sanitarios está poniendo en peligro a más enfermeras y a sus pacientes.

El CIE insta a que los gobiernos nacionales recopilen los datos relativos a las infecciones y los fallecimientos de los trabajadores sanitarios de forma sistemática y que se centralicen en la OMS. Sería una forma de mostrar respeto por las enfermeras que han sacrificado su vida y de informar las estrategias de prevención, como el abordaje de cuestiones fundamentales, en particular los test y la falta de equipos de protección individual (EPI).

El Director General del CIE Howard Catton ha declarado:

“La falta de datos oficiales sobre las infecciones y los fallecimientos de enfermeras y otros trabajadores sanitarios es un escándalo. Se les ha puesto en mayor riesgo por falta de EPI y por una mala preparación para esta pandemia. Como resultado, hemos visto aumentar las tasas de infección y, trágicamente, de mortalidad cada día. El hecho de que los gobiernos no hayan recabado esta información de forma consistente significa que carecemos de datos que se sumarían a la ciencia y podrían mejorar las medidas de control y prevención de infecciones y salvarles la vida a otros trabajadores sanitarios.

Si los gobiernos no actúan al respecto, me temo que quizá echemos la vista atrás a esta pandemia y contemos por miles las muertes de nuestros colegas de enfermería.”

Los datos del CIE provienen de 30 países y muestran que, de media, el 6% de los casos confirmados de COVID-19 son de trabajadores sanitarios, en una horquilla que va del 0% al 18%. Si esa proporción se repitiera a nivel mundial, los 3,5 millones de casos confirmados de COVID-19 en todo el mundo equivaldrían a 210 000 trabajadores sanitarios infectados.

El Sr. Catton ha proseguido:

“Si los gobiernos no contabilizan el número de enfermeras que han perdido su vida, si siguen mirando hacia otro lado, se estará transmitiendo el mensaje de que la vida de esas enfermeras no contaba. Disponer de estos datos ayudará a los ministros y a los funcionarios de los gobiernos a centrarse en lo más importante: salvar la vida de las personas.

El CIE ha realizado todos los esfuerzos posibles para influenciar a los gobiernos, hacer que rindan cuentas y prevenir la muerte de nuestros colegas de enfermería. Cuando se escriba la historia de la pandemia de 2020, nos aseguraremos de que se registran y honran los nombres de las enfermeras que han dado su vida, de manera que su sacrificio no se olvide nunca.

Y si los gobiernos siguen sin actuar, nos aseguraremos de que cuando se realicen las investigaciones pertinentes tras el COVID-19, algo que inevitablemente sucederá, se les pregunte a los líderes políticos por qué no se recopiló esta información.”

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Las enfermeras apelan a la responsabilidad de los padres y madres para que no se repitan aglomeraciones en las salidas a la calle de los menores y evitar un repunte de contagios

  • Ayer España registró un total de 43.956 profesionales sanitarios infectados por COVID-19 que suponen más del 20% del total de contagios en la población española. Somos el país del mundo con más profesionales contagiados.
  • En su rueda de prensa diaria, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, restó importancia al dato de profesionales infectados asegurando que “en la mayoría su enfermedad ha sido menos grave que el de la población general". Cabe recordar que hay en torno a 50 profesionales sanitarios fallecidos por COVID-19 y muchos han tenido síntomas muy graves con ingresos y estancias en UCI”.
  • Para el presidente del Consejo General de Enfermería de España, “quienes están luchando de verdad contra la pandemia no se merecen este tipo de valoraciones que además son impropias de un científico al frente de la gestión de la pandemia”.
  • Pedimos a Fernando Simón y a quienes están al frente de esta crisis sanitaria respeto, solidaridad y sensibilidad con los profesionales como demuestran cada día los ciudadanos en sus ventanas. Ellos deberían ser los primeros en dar ánimos, felicitarnos y agradecer nuestro trabajo en un momento en el que estamos anteponiendo nuestra propia vida por salvar a los enfermos, algo que se pide a muy pocos colectivos”.
  • Florentino Pérez Raya: “Mientras Fernando Simón comparece públicamente para decir estos desaciertos, cientos de miles de enfermeras, médicos, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, celadores, limpiadoras, etc. se están jugando la vida para poder salvar a los pacientes con COVID-19, obligados a prestar asistencia sin el material de seguridad imprescindible para protegerse”.

Madrid, 6 de mayo de 2020.- Con 43.956, España es el país del mundo con mayor número de profesionales infectados por COVID-19. Una cifra que representa el 20% del total de infecciones de la población española y que se sigue disparando cada día mientras el resto de los parámetros mejoran. Este hecho lleva meses provocando la indignación de todos los representantes de las profesiones sanitarias. En la última rueda de prensa, celebrada ayer, los medios de comunicación le pidieron a Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, una valoración de estas cifras y este, por segunda vez consecutiva, restó importancia al dato asegurando que los datos de profesionales infectados "nos indican que pese a haber estado afectados, la gran mayoría están reincorporados y sabemos también que su enfermedad ha sido menos grave que el de la población general". A estas declaraciones hay que sumar las afirmaciones que realizó al principio de la pandemia, cuando llegó a asegurar, sin evidencia científica alguna, que la mayoría de los profesionales infectados habían sufrido dicha infección en su vida social y no en su asistencia sanitaria, una aseveración gravísima e injusta que ya provocó su correspondiente contestación desde el Consejo General de Enfermería.

50 profesionales sanitarios fallecidos por COVID-19

Para Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería de España (CGE), “quienes están luchando de verdad contra la pandemia no se merecen este tipo de valoraciones que además son impropias de un científico y un profesional que está al frente de la gestión de la pandemia”. ¿De verdad es necesario recordarle a quien está al mando de la gestión de esta emergencia sanitaria el número total de enfermeras, médicos, farmacéuticos, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, etc. que han fallecido a causa del COVID-19? ¿O la ingente cantidad de profesionales que sí han superado la enfermedad, pero sufriendo sus consecuencias más graves y teniendo incluso que estar ingresados y pasar por la UCI?”, se pregunta el presidente de las 307.000 enfermeras y enfermeros que hay en España.

“Son ya 50 los profesionales sanitarios fallecidos por COVID-19. Pedimos a Fernando Simón, y a quienes están al frente de esta crisis sanitaria, al menos, el mismo respeto, solidaridad y sensibilidad con los profesionales que el que demuestran cada día los ciudadanos en sus ventanas. Ellos deberían ser los primeros en dar ánimos, felicitarnos y agradecer nuestro trabajo en un momento en el que estamos anteponiendo nuestra propia vida por salvar a los enfermos, algo que se pide a muy pocos colectivos”, ha requerido el presidente del CGE

Los profesionales sanitarios siguen sin material de seguridad suficiente

Pérez Raya ha recordado que “mientras Fernando Simón comparece públicamente para decir este tipo de desaciertos, cientos de miles de enfermeras, médicos, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, celadores, limpiadoras, etc. se están jugando la vida para poder salvar a los pacientes con COVID-19, obligados a prestar asistencia sin el material de seguridad suficiente e imprescindible para protegerse de la pandemia: sin mascarillas adecuadas, trajes EPI, guantes, gafas, protecciones anti salpicaduras, etc., porque el material sigue sin llegar a los centros en las cantidades necesarias. Siguen teniendo que usar bolsas de basura o reutilizar mascarillas y EPIs de forma repetida pese a ir contra todas las recomendaciones de seguridad y en contra de la normativa vigente en prevención de riesgos laborales. Y al final de cada jornada, regresan a casa y exponen a sus familiares”.

El presidente del Consejo General de Enfermería ha exigido a Fernando Simón “respeto y seriedad con todos los profesionales sanitarios porque son ellos y no usted los que se están jugando la vida para vencer esta pandemia que tiene paralizado al mundo”. Asimismo, ha recordado que el Consejo General de Enfermería ha presentado una querella, a la que se han sumado ya varios Colegios Provinciales de Enfermería, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo contra el presidente del Gobierno, el ministro de Sanidad y varios cargos de su departamento, entre ellos, Fernando Simón, por un delito contra la seguridad de los trabajadores ante la falta de suficiente material de seguridad para protegerse en la asistencia de los pacientes con COVID-19, el suministro de mascarillas defectuosas y la oleada de contagios entre profesionales sanitarios y el posterior fallecimiento de varios de ellos. “Espero de corazón que la Justicia depure las gravísimas responsabilidades derivadas de todo el sufrimiento gratuito que se está haciendo pasar a los profesionales sanitarios”, ha aseverado Pérez Raya.

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Las enfermeras apelan a la responsabilidad de los padres y madres para que no se repitan aglomeraciones en las salidas a la calle de los menores y evitar un repunte de contagios


Descarga aquí vídeos (totales y recursos) y audios
  • El Consejo General de Enfermería considera que fue algo puntual en algunas zonas de España, pero recuerda la necesidad de que se acaten las recomendaciones para no ir hacia atrás en todos los avances que se han conseguido desde que comenzó el estado de alarma.
  • “Ayer observamos que en algunas zonas de España no se respetaba la distancia de seguridad ni las recomendaciones generales. Esto es un tema de todos y, por lo tanto, no es de recibo que no se cumplan porque nos hacen retroceder en todo lo que hemos avanzado”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
  • “Los niños son muy responsables cuando se les explican bien las cosas y deben entender que estas medidas no son algo puntual, sino que es algo que va a tener que llevarse a cabo a medio plazo”.

Madrid, 27 de abril de 2020.- El Boletín Oficial del Estado permite desde ayer que los menores salgan a dar paseos durante el estado de alarma. Esta se convertía hace unos días en la primera flexibilización del Gobierno para la desescalada del confinamiento que ha mantenido en sus domicilios a los españoles desde el pasado 14 de marzo. La norma, que en un principio sólo iba a permitir acompañar a los adultos a las tareas cotidianas, fue rectificada debido a las numerosas críticas que levantó esta decisión. Tras analizar con los expertos la mejor manera para que los pequeños de la casa pudieran salir a la calle, se acordó que estos paseos deberían durar como mucho una hora, con un adulto acompañado de tres niños máximo y a un radio de 1 kilómetro del domicilio.

Asimismo, podrían salir de 9:00 a 21:00 y desde el Ejecutivo se pidió que se evitasen las horas de mayor tránsito de personas para no contribuir a la masificación de las zonas por las que los niños y niñas podrían pasear. A pesar de todo, en el día de ayer fue habitual, aunque no la norma, ver aglomeraciones de familias en parques, paseos marítimos y calles, en las que no se guardaba la distancia de seguridad ni se evitaba el contacto entre niños de distintas casas.

La indignación fue tal que las redes sociales y los medios de comunicación se llenaron de vídeos y críticas hacia aquellos que, lejos de respetar el decreto, hicieron oídos sordos y no pensaron en la situación que se está viviendo en España y en el día a día de los profesionales sanitarios que luchan enormemente para vencer al COVID-19.

Desde el Consejo General de Enfermería, aunque son conscientes de que la gran mayoría respetó las normas, han mandado un mensaje muy claro a todos aquellos que no lo hicieron, apelando, principalmente, a su responsabilidad. “Queremos hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos, principalmente a la de los padres. Ayer observamos que en algunas zonas de España no se respetaba esa distancia de seguridad ni las recomendaciones generales. Esto es un tema de todos y, por lo tanto, no es de recibo que no se cumplan porque nos hacen retroceder en todo lo que hemos avanzado”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

En este sentido, desde la institución enfermera han querido recalcar la necesidad de seguir las pautas de los expertos porque son muchos los profesionales sanitarios que se están jugando la vida en los centros de salud, hospitales, residencias… para librarnos del coronavirus y de nada sirve todo eso si luego no se respetan las normas establecidas. “Si no cumplimos con las recomendaciones sanitarias, podría ser un paso hacia atrás y, por lo tanto, podría haber un repunte en el número de casos que se notifiquen en los próximos días”, explica José Luis Cobos, vicesecretario general del Consejo General de Enfermería.

Aun así, no tienen ninguna duda de que esto ha podido ser sólo cuestión de las dudas del primer día y desean que no vuelva a repetirse. “Los niños son muy responsables cuando se les explica bien las cosas y deben entender que estas medidas no son algo puntual, sino que es algo que va a tener que llevarse a cabo a medio plazo. Ellos deben entender que hay que seguir manteniendo la distancia de seguridad, una buena higiene de manos y el uso de mascarilla cuando es difícil mantener esa distancia”, resalta Cobos.

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El Consejo General de Enfermería se querella contra el presidente del Gobierno y el ministro de Sanidad y su equipo por un delito contra la seguridad de los trabajadores

  • Esta querella se suma a las actuaciones penales que ya han puesto en marcha varios Consejos Autonómicos y colegios provinciales de Enfermería, contra la gestión de todas las autoridades sanitarias gobernadas por diversos partidos políticos: “Somos enfermeros y nuestra única motivación es la salud de todos los profesionales y la seguridad de los ciudadanos que están por encima de partidos políticos e ideologías”.
  • La imputación principal es un delito contra la seguridad de los trabajadores. También se imputan otros delitos relacionados con este, como sería la imprudencia grave con resultado de lesiones o de muerte.
  • A esta causa van a poder adherirse todos los Consejos Autonómicos y colegios provinciales de Enfermería que lo estimen oportuno.
  • La querella es consecuencia del correspondiente acuerdo de la Comisión Ejecutiva del Consejo General y recoge un extenso trabajo de investigación sobre los medios y materiales de protección de las enfermeras frente al COVID-19.

Madrid, 23 de abril de 2020.- El Consejo General de Enfermería de España ha presentado una querella ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo contra el presidente del Gobierno y contra el ministro de Sanidad y varios cargos de su departamento, concretamente la directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación, la subdirectora general de Promoción de la Salud y Vigilancia en Salud Pública, la subdirectora general de Sanidad Ambiental y Salud Laboral y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias

Esta querella viene a sumarse a las diferentes actuaciones penales que han ido interponiendo varios Consejos Autonómicos y colegios provinciales de Enfermería de toda España, contra la gestión de las diferentes autoridades sanitarias provinciales y autonómicas, gobernadas por diversos partidos políticos: “Somos enfermeros y enfermeras y la única motivación que nos mueve es la salud de todos los profesionales sanitarios y la seguridad nuestros pacientes y de los ciudadanos en general, que están por encima de ideologías o partidos políticos”, afirma rotundamente Florentino Pérez Raya, presidente de Consejo General de Enfermería.

Un delito contra la seguridad de los trabajadores

En la querella presentada por las enfermeras se imputa un delito contra la seguridad de los trabajadores (art. 316 del Código Penal), conforme al cual se castiga a quienes “con infracción de las normas de prevención de riesgos laborales y estando legalmente obligados, no faciliten los medios necesarios para que los trabajadores desempeñen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas, de forma que pongan así en peligro grave su vida, salud o integridad física”. La pena por este delito es de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses.

Asimismo, cabe destacar que también se imputan en la querella otros delitos que pueden haberse producido en relación con el anterior, como la imprudencia grave con resultado de lesiones o de muerte.

A esta querella del Consejo General se podrán adherir en fechas próximas los Consejos Autonómicos y colegios provinciales de Enfermería que así lo estimen oportuno.

El origen de esta actuación judicial radica en un acuerdo adoptado hace semanas por la Comisión Ejecutiva del Consejo General de Enfermería, por unanimidad, ante la falta de suficiente material de seguridad para protegerse en la asistencia de los pacientes con COVID-19 y la oleada de contagios entre profesionales sanitarios y el posterior fallecimiento de varios de ellos. Así, dicha Comisión encargó a los servicios jurídicos del Consejo la puesta en marcha de las acciones penales para exigir las responsabilidades que procedieran a las autoridades sanitarias que están interviniendo en la gestión de la pandemia. A tal fin, los expertos del Consejo General de Enfermería han llevado a cabo un extenso trabajo de investigación y de recopilación de información sobre los medios y materiales de protección de las enfermeras y enfermeros frente al COVID-19. El resultado final ha llevado al Consejo General de Enfermería a la decisión de actuar judicialmente por la vía penal.

Gracias a toda esta investigación previa, se ha elaborado una querella extensa y contundente, que contiene más de 50 folios, y en la que se realiza un amplio relato de los hechos, acompañado de abundante documentación que explica cómo, conociendo el Gobierno y el Ministerio al menos desde finales de enero la existencia y el alcance de la gravedad del virus, no se pusieron en marcha las actuaciones necesarias para dotar a los profesionales sanitarios de los medios y materiales de protección necesarios, a lo que hay que añadir la entrega de materiales defectuosos (como mascarillas) o los test sin la fiabilidad suficiente.

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Rueda de prensa con Howard Catton, director general del Consejo Internacional de Enfermeras y José Luis Cobos, vicesecretario general del Consejo General de Enfermería

La enfermería internacional, alarmada ante el elevado número de profesionales sanitarios contagiados por el coronavirus en España

  • El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), representado por su director general, Howard Catton, ha expuesto la falta de enfermeras en nuestro país con respecto al entorno europeo y cómo esa circunstancia supone un riesgo importante para los pacientes de COVID-19 y los propios profesionales sanitaros, atendiendo a un número excesivo de enfermeros en las UCIs, por ejemplo.
  • Dado el prestigio mundial de la enfermería española, el CIE pide que se incorporen enfermeras a los comités de expertos de la lucha contra la pandemia en España.
  • La crisis sanitaria ha puesto a prueba a los sistemas de salud y los que tienen una fuerza enfermera notable y consolidada son aquellos que no sólo salvan más vidas sino que, como se está viendo y como consecuencia de lo anterior, más capaces son de mantener la economía y libertades individuales de los ciudadanos, como la libertad de movimiento.
  • Catton ha confirmado que se ha solicitado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la prórroga del Año Internacional de la Enfermera y la Matrona para 2021 que iba a servir para reivindicar que es necesario invertir en su desarrollo, que son más necesarias de lo que se piensa. La llegada de un virus que nadie deseaba ha demostrado, de forma fehaciente, la importancia de la profesión en todo el mundo.

Madrid, 23 de abril de 2020.- A continuación, se recogen de forma literal las intervenciones más destacadas de la rueda de prensa virtual protagonizada por el director general del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), Howard Catton, desde Ginebra (Suiza) y del vicesecretario general del Consejo General de Enfermería, José Luis Cobos, que ha intervenido desde Madrid. El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) representa a 130 asociaciones nacionales de enfermería y las más de 28 millones de enfermeras que hay en el mundo.

Intervención inicial de Howard Catton, director general del Consejo Internacional de Enfermeras

Sobre el Informe del Estado de la Enfermería en el Mundo

Hace poco presentamos el informe sobre la Situación de la Enfermería en el Mundo junto a la Organización Mundial de la Salud.

Una de las principales conclusiones de este informe es que en el mundo hay una carencia de seis millones de enfermeras. Si tenemos en cuenta que hay 28 millones de enfermeras en el mundo y hacen falta seis más, quiere decir que necesitamos un 20% más de enfermeras en el mundo. Esto quiere decir que los países no han invertido suficiente en los recursos humanos de enfermería que se necesitan y si no se suplen pronto, no se podrán cumplir los Objetivos de desarrollo Sostenible, atender al envejecimiento de la población…

El informe pone énfasis en la necesidad de formar más enfermeras y contratar, pero también en la necesidad de mantener y retener a las que están ahora en el sistema sanitario.

También es verdad que esa carencia no se distribuye de la misma manera en todos los países y otro de los problemas es el envejecimiento de las enfermeras. En España, por ejemplo, el 20% tiene más de 55 años.

Europa no puede estar satisfecha con la situación actual y a nivel internacional, hay países que no tienen suficientes enfermeras y las contratan en el extranjero, lo cual acentúa las carencias de enfermeras en esos países.

COVID-19

Hemos visto que nuestras enfermeras están trabajando al máximo, agotadas y desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el virus con el fin de poder derrotarlo. Desde el CIE estamos muy preocupados por el elevado nivel de sanitarios que están infectados de coronavirus. Estamos hablando entre un 10 y un 20% en los diferentes países. En España es de un 15% aproximadamente y es una cifra muy alarmante, que se debe, en gran parte, a la falta de los equipos de protección individual.

No hay datos exactos, pero creemos que han fallecido unas 100 enfermeras a causa del coronavirus, pero hay que destacar que los países no están recopilando automáticamente los datos. Hemos escrito a los líderes del G20 para instarles a que se suministren los EPI necesario y que nos den los datos exactos de infección y mortalidad de sanitarios.

Estos datos son cruciales para que sirvan de aportación a la ciencia y poder tomar las medidas de prevención y control necesarias. También hemos instado a mejorar la comunicación para un mayor suministro de EPIs y su distribución entre los distintos países. Por desgracia, estamos viendo que los países con menos recursos están los últimos a la hora de recibirlos.

Instamos a los países a realizar una mayor inversión en enfermería y en los sistemas de salud en general porque el virus ha puesto de manifiesto la importancia de contar con sistemas de salud más fuertes.

Estos sistemas se consiguen gracias a enfermeras y profesionales sanitarios con mayor fortaleza. Es de esta forma, al invertir en la enfermería y en los sistemas de salud, como no solamente conseguimos salvar vidas, sino que conseguimos mantener y mejorar nuestra economía; conseguimos mantener nuestras libertades individuales; conseguimos poder salir a dar un paseo o visitar a nuestras familias. Si el sistema de salud no funciona correctamente, todo esto se cae. Esta es la gran lección que tenemos que aprender, los países han de invertir más en salud para evitar que suceda todo lo que hemos visto que sucede en la economía, en las libertades o vidas perdidas…

Intervención inicial de José Luis Cobos, vicesecretario general del Consejo General de Enfermería

Sobre el Informe del Estado de la Enfermería en el Mundo

Este año es el año internacional de las enfermeras y las matronas, es por este motivo que en nuestra última reunión, en el congreso del Consejo Internacional de Enfermeras el año pasado, acordamos participar con mucha más información y de mejor calidad con el informe que anualmente presenta la Organización Mundial de Salud.

El informe que se ha presentado es muy novedoso en la calidad de la información y en el número de datos. Ese informe ya existía, pero se ha trabajo intensamente por mejorarlo. Una de las mayores dificultes que siempre se ha subrayado es el concepto de la profesión enfermera a nivel internacional, lo que hacía difícil contabilizar y comparar los datos, pues al final se contabilizaban números dispares. En España se entiende perfectamente la clasificación, hay enfermeras y técnicos en cuidados auxiliares, pero en otros países hay muchas más categorías y eso dificulta la comparación.

Uno de los aspectos fundamentales a destacar, se centra en términos de carencia, en el número de enfermeras que faltan, no sólo generalistas, sino también en especialistas o de práctica avanzada. También con respecto al tema de la movilidad entre países. Aquí tenemos estadísticas de las enfermeras que se marchan y se ha puesto de manifiesto que hay una gran escasez. En España, faltan 120.000 enfermeras para llegar a la media europea.

A nivel mundial no estamos mal en relación con el resto de países, pero sí en relación con los países de nuestro entorno, por eso se ha puesto en marcha una iniciativa legislativa popular para adecuar las ratios enfermera/paciente a las necesidades reales.

En conexión con la campaña Nursing Now a nivel mundial, uno de los aspectos que se remarcan en el informe es la necesidad de estar en los puestos de gestión y responsabilidad. En España tenemos muy poca representación a nivel político. En el Congreso de los Diputados, sólo hay 3 enfermeras, y no tenemos la figura de una enfermera con responsabilidad política dentro del Gobierno. Hay 82 países en el mundo que tienen esa figura, de 115 analizados, y España no la tiene. Con el coronavirus hemos puesto de manifiesto la necesidad de que las enfermeras estén al más alto nivel de la gestión política sanitaria.

En definitiva, es un informe muy completo que está vivo, vamos a seguir manteniendo y actualizándolo, y estamos poniendo de manifiesto que hay que seguir actualizando y estudiando.

COVID-19

Acabamos de lanzar los resultados de una encuesta, que hemos hecho llegar a los medios, en la que se pone de manifiesto el enorme riesgo en el que se ha puesto a los profesionales sanitarios en España, por la falta de material que se ha evidenciado en esta encuesta en la que han participado más de 11.500 enfermeras.

Una de las cosas que se ha puesto de manifiesto es la escasa formación que han recibido las enfermeras. El 80 % de las enfermeras nos dice que ha tenido muy poca formación sobre el uso de los EPIs y eso es algo en lo que hay que mejorar para el futuro.

En cuanto al material de protección el 72% dice que ha tenido muy poco o no ha tenido material de protección y en un 84% ha tenido que reutilizarlo, especialmente mascarillas, guantes y batas.

En términos de contagio, tengo que actualizar la cifra oficial que ha dicho el director general del CIE, actualmente ya tenemos el 16,4% de los profesionales sanitarios afectados, casi 35.000, pero según nuestra encuesta puede ser muy superior, estimamos que puede llegar a 74.000 las enfermeras que pueden estar afectadas. Creemos que eso significa que los datos de infección son muy superiores.

Tan sólo un ejemplo, a nivel nacional la mitad de las enfermeras a las que se ha hecho el test ha dado positivo, y sólo se ha hecho test a un 30%. Sin embargo, en Madrid el porcentaje llega al 55% de positivo de los que se han hecho el test. Lo que supone una barbaridad. Nos falta material y nos falta el test para conocer la realidad de las infecciones.

Además, esto puede suponer problemas en un futuro entre los profesionales como son las repercusiones psicológicas. Nuestras enfermeras nos transmiten el agotamiento que ya tienen desde el punto de visto físico, por el tiempo que tienen que estar trabajando con los trajes, que es muy cansado, y también a nivel psicológico.

De ello tenemos que aprender, es bueno que los comités sean técnicos y científicos los que estén al frente. Desde el Consejo General de Enfermería es algo que hemos pedido desde el principio, que sean verdaderamente técnicos los que estén en esos comités.

Finalmente, anunciarles que desde el Consejo General de Enfermería ya hemos presentado una querella frente al presidente del Gobierno y parte del Gobierno porque entendemos que se ha puesto en riesgo la seguridad de los profesionales.

Turno de preguntas

¿Creen que son más enfermeras fallecidas en el mundo?

HC - Tenemos la cifra 100 enfermeras fallecidas en todo el mundo porque las hemos recopilado con los datos de nuestras asociaciones miembros y a través de los medios de comunicación. Yo estoy seguro de que la cifra va a ser superior porque no se está recopilando la información de manera estandarizada en todos los países.

Es importante tener un buen recuento, sobre todo para poder manifestar nuestro duelo y también para honrarlas por la labor que han servido y los servicios que han realizado. Los gobiernos son los que tienen que recopilar esa información para reconocer su gran labor y porque son datos importantes para derrotar al virus.

¿Comparación de cómo ve a España en cuanto al resto de países en cómo se ha protegido a los profesionales sanitarios?

HC - Me gustaría destacar que la enfermera española goza de un nivel de reconocimiento y respeto en todo el mundo excepcional, pero ningún país es perfecto. España tiene que trabajar más en gestionar esa figura de enfermera de práctica avanzada y también debe invertir en educación y otras áreas.

¿Cuántas enfermeras habría fallecidas y afectadas en España?

JL - En España tenemos contabilizadas 3 enfermeras fallecidas (dos hombres y una mujer) y otra enfermera a causa de un accidente de trafico yendo a su puesto de trabajo, pero no por coronavirus.

No tenemos el conocimiento exacto de enfermeras afectadas, pero estimamos que entre el 60/65% de los sanitarios infectados pueden ser enfermeras.

¿Cuál es el argumento para que no se integre la enfermería en los distintos grupos que se preparan para el desconfinamiento?

JL - Tenemos que seguir insistiendo en que la enfermería goza de plena autonomía, que ya no es una profesión supeditada. Somos enfermeras que podemos tomar decisiones y podemos estar en cualquier comité científico. Parece mentira que podamos estar en organismos internacionales a mayor nivel de lo que estamos aquí en España. La consejera de Salud de Baleares ha anunciado que había propuesto a una enfermera de Atención Primaria para que formase parte de este comité que ha preparado el Gobierno, pero debemos tener claro que las enfermeras deben gozar de la misma representatividad que otras profesiones.

HC – La profesión enfermera es una profesión mayoritariamente femenina y hemos visto en nuestro informe que muchas veces hay desigualdades por este motivo. En aquellos países donde hay una enfermera con poderes de Gobierno, esta enfermera posa y está al lado del primer ministro y tiene responsabilidades.

¿Una valoración de la actuación en los cuidados paliativos en este momento?

JL – Es muy difícil en estos momentos en los que la enfermera tiene que estar prácticamente disfrazada con los EPI y no se la ve dar ese acompañamiento al final de la vida. Es difícil y muy duro y supone una gran carga psicológica para ellas porque somos los únicos que tienen al lado.

HC – Esta crisis ha puesto de manifiesto que los pacientes antes de fallecer lo último que han visto han sido los ojos o el rostro de una enfermera. Por lo tanto, tenemos que valorar a las enfermeras por lo que son y no sólo verlas como una profesión vocacional. Esta crisis demuestra que las enfermeras deben tener más liderazgo.

¿Existe algún caso similar al español en que hayan presentado acciones legales contra las actuaciones del Gobierno?

HC – No lo sé. No conozco casos de asociaciones de enfermeras que hayan tomado acciones legales contra las actuaciones del Gobierno, pero sí sé que hay organizaciones que preservan la salud y la seguridad de los trabajadores que sí se han emprendido acciones estatutarias por la falta de EPIs y la falta de seguridad. Han puesto en marcha acciones de protesta.

En África, por ejemplo, han realizado huelgas y manifestaciones de protesta, porque ven que llegan casos y no tienen elementos de protección, mascarillas, trajes, y han hecho huelga por ello. Esos son algunos de los ejemplos y retos que se han puesto en marcha, pero no conozco ninguna otra acción contra un presidente del Gobierno como ha dicho el Consejo General de Enfermería.

Pregunta para José Luis Cobos, ¿el porcentaje de enfermeras infectadas, el 60-65% de enfermeras es a nivel mundial o en España?

JL – No, ese dato es sólo en España

Pregunta para Howard Catton, desde el CIE ¿consideran que la gestión de España ha sido peor que en otros países?

HC – En cuanto a la tasa de infección que ha facilitado la OMS asciende a 23.000 trabajadores infectados, pero sólo son datos de 50 países. De España no tengo los datos, pero sí habrá que estudiar por qué si la tasa de infecciones es tan elevada por qué, por suerte, la tasa de mortalidad es tan baja. No tenemos datos estandarizados, no se están haciendo todos los test necesarios, no se están contabilizando los mismos datos, hay países que sólo cuentan los fallecidos en hospitales y eso hace muy difícil poder tener una visión correcta de la situación.

La verdad es que no tengo respuesta a esa pregunta. Nuestra principal duda es por qué si las tasas de infectados son tan altas, las de mortalidad no lo son tanto. Ante tantas incertidumbres, desde el CIE hemos instado a los líderes de todo el mundo a que no se aíslen y colaboren para recoger la mayor cantidad de información posible.

Este año 2020 es el Año Internacional de la Enfermería, pero la inmensa mayoría de actos ha tenido que suspenderse o aplazarse. ¿Se va a prorrogar al año 2021?

HC – Eso es lo que El CIE está pidiendo. Esa es nuestra recomendación, que el Año de la Enfermería se extienda a 2021.

Como bien dice, muchos actos se han tenido que retrasar o cancelar, pero lo que queríamos conseguir con este año era elevar el perfil de la profesión, mejorar la percepción de las enfermeras, mejorar su liderazgo, argumentar que es necesario invertir en su desarrollo, que son más necesarias de lo que se piensa. Jamás hubiéramos querido sufrir este virus, pero con esta situación hemos podido demostrar de forma fehaciente la importancia de la profesión.

Este no es un año para celebrar, para hacer actos de celebración, ahora debemos honrar a los fallecidos, reflexionar sobre lo que ha sucedido y esperamos tener tiempo para la conmemoración y celebración en 2021. Eso es lo que hemos pedido a la OMS, algo que ven con buenos ojos, pero ya veremos cuál es la decisión final.

La tasa de infección oscila entre el 10 y el 20%. España tiene alrededor del 15%, en qué países hay un 20% de profesionales sanitarios afectados.

HC –José Luis ha comentado que la tasa de infección ronda el 16% en España, y sí que hemos visto tasas superiores, pero no puede concretar en qué país, porque es algo que se está estudiando todavía.

La tasa del SARS llegó al 20% en su momento, eso nos hace pensar que puede rondar esa cifra, pero realmente no lo sabemos los datos reales, porque no se hacen los test suficientes.

Tenemos una escasez de enfermeras de 6 millones en todo el mundo. Si a esta escasez de enfermeras le añadimos la tasa de infección del 20%, esto demuestra hasta qué punto los profesionales sanitarios se encuentran en una situación de presión enorme. Además, es algo que se va a prolongar durante semanas o meses, y debemos tener en cuenta el agotamiento físico y mental que sufren los profesionales, que se va a ir incrementando con el tiempo.

¿Qué se espera de la acción judicial que han emprendido?

JL - Ya está en manos de la justicia y son ellos los que tendrán que tomarla en consideración. Desde luego es un paso muy importante porque es una denuncia contra el presidente, el ministro y su equipo. Estamos hablando del Tribunal Supremo, que será al que llegue en primera instancia. No es nada personal ni político, sino que es una denuncia contra los responsables de tomar decisiones que han llevado a la desprotección de los profesionales.

¿Cree que el déficit de enfermeras puede haber afectado al índice de mortalidad de la pandemia?

HC - No tenemos evidencia sólida de que la falta de enfermeras haya podido provocar más fallecimientos en el coronavirus. Si sabemos que esta escasez ha supuesto un riesgo mayor.

Contar con el número adecuado de enfermeras favorece que haya menos errores, menos caídas y una mejor asistencia. En el caso de las ratios, debería haber una enfermera por cada uno o dos pacientes en la UCI y tenemos constancia de que en algunos sitios ahora ha habido una enfermera por cada seis pacientes.

El riesgo de agotamiento es muy superior cuando hay menos enfermeras y si una enfermera está agotada, puede haber problemas al quitarse el EPI.

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Siete de cada diez enfermeras confirman haber trabajado sin equipos de protección frente a la pandemia y la mayoría suspende la gestión del Gobierno y las CC.AA.

  • La Organización Colegial de Enfermería ha completado la mayor encuesta que se haya realizado a profesionales sanitarios desde que se desató la pandemia de COVID-19 y los resultados revelan que cerca de 74.000 enfermeras han tenido síntomas compatibles con el coronavirus y el 30% de las que han podido hacerse la prueba ha dado positivo.
  • Madrid, Castilla-La Mancha y Cataluña son las comunidades con mayores porcentajes de enfermeras potencialmente infectadas.
  • El 74% de los encuestados asegura que en su unidad no ha habido mascarillas, un 55% reporta carencia de monos o traje completos y la mitad afirma no tener a su disposición una simple bata. Siete de cada diez piensan que se ha trabajado sin protección.
  • Más del 76% de las enfermeras considera que no han recibido formación específica para atender a enfermos de COVID-19. Ocho de cada diez se han visto afectadas desde el punto de vista psicológico.
  • Califican -en una escala de 0 a 10- con una nota de un 3,3 y una media de 3,9 la actuación del Gobierno Central y las Comunidades Autónomas en esta crisis sanitaria, respectivamente.

Madrid, 22 de abril de 2020.- Los resultados definitivos de la encuesta que ha involucrado a más de 11.000 enfermeras de toda España refrenda la percepción general de que los profesionales sanitarios no han contado con los más elementales equipos de protección contra el virus, lo que podría explicar el altísimo volumen de sanitarios contagiados en nuestro país. Según los datos oficiales, un total de 31.788 profesionales sanitarios (15,57% del total de casos positivos) -datos a 21 de abril- han resultado infectados desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, extrapolando las respuestas de la encuesta de la Organización Colegial de Enfermería, casi de 74.000 enfermeras/os han presentado síntomas compatibles con COVIDsin confirmar si han tenido o no la enfermedad por la ausencia de test de diagnóstico. Por otra parte, de los enfermeros encuestados a los que sí se les ha hecho la correspondiente prueba (sólo al 23%), prácticamente una tercera parte –un 30,2%- ha sido certificado como caso positivo. El 5% incluso ha tenido que trabajar con síntomas.

En cuanto a la realización de test a profesionales, Cantabria, La Rioja, Madrid y Cataluña son las comunidades donde más profesionales dicen haberse sometido a dicha prueba.

Madrid (47,9% de los casos), Castilla-La Mancha (40,1%) y Cataluña (31,1%) son las comunidades con mayores porcentajes de enfermeras potencialmente infectadas por presentar síntomas que identifican con la enfermedad. Y si tenemos en cuenta sólo los casos que se han realizado el test y este ha dado positivo, las CC.AA. con mayor incidencia serían Castilla-La Mancha (60,4% ), y Madrid (53,7%) en las que más enfermeras y enfermeros han dado positivo en las pruebas.

Escasez de material de seguridad

Las enfermeras reportan que en su mayoría han sido víctimas de la escasez de materiales de protección, lo que las ha dejado expuesta al contagio. Así, a pesar del tiempo transcurrido desde el inicio de la pandemia, el 72,1% considera que las profesionales trabajan con poco o ningún material de protección. No obstante, si consideráramos sólo los 2 o 3 últimos días, de respuesta a la encuesta, el porcentaje de “poco” y “nada” experimentaría una mínima reducción manteniéndose en un 69,2%.

En cuanto al material de seguridad específico: el 74% de los encuestados asegura que en su unidad no ha habido mascarillas, en 55% reporta carencia de monos o trajes completos y la mitad afirma no tener a su disposición una simple bata. Siete de cada diez piensan que se ha trabajado sin protección.

Por Comunidades Autónomas, Extremadura, Andalucía, Aragón y Castilla-La Mancha son las que mayores carencias de equipos de protección han sufrido, según la opinión de las enfermeras.

Motivo de la infección

Respecto al posible motivo de la infección por COVID-19, el 85% de los encuestados señalan que ha sido por su trabajo asistencial, concretamente por la falta de equipo de trabajo o material inadecuado (37%); el cuidado de pacientes que aún no habían sido diagnosticados (42%); y el 6,2% por contagio entre compañeros. “Llevamos muchas semanas denunciando que las compañeras estaban enfrentándose a este agente infeccioso sin mascarillas ni trajes, con elementos fabricados por ellas mismas con plásticos o bolsas de basura, con cualquier elemento que hiciera de barrera. Esta encuesta corrobora sus quejas, que han sido clamores en el desierto, porque cuando han llegado por fin los equipos de protección lo han hecho de forma desigual y para colmo incluso algunas mascarillas no ofrecían el nivel de protección mínimo. Ha sido un desastre y se ha multiplicado el número de contagios, lo que se ha traducido en dejar fuera de la asistencia a demasiados compañeros que hubieran podido salvar muchas vidas de haber contado con los equipos que merecían y no sacrificarse y arriesgar su salud y la de sus allegados”, asegura el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya.

Sin formación adicional específica para enfrentarse al COVID-19

Otra de las conclusiones de la investigación demoscópica es que los profesionales no han recibido una formación específica adecuada sobre cómo atender a un paciente con COVID-19, algo que comparte el 76% de las enfermeras.

Asimismo, la encuesta también detecta carencia a la hora de instruir a los profesionales sobre la colocación y manejo de los Equipos de Protección Individual (EPIs), fundamentales para evitar el contagio: hasta un 85% de las enfermeras encuestadas asegura no haber recibido suficiente formación al respecto.

La investigación también ha preguntado a los profesionales por la ratio enfermera-paciente y la mayoría de ellos (64,5%) considera que está claramente por debajo de las necesidades. La presión asistencial es fuerte en estos momentos: de media, las profesionales declaran que en su unidad cada enfermera atiende de media a 10 pacientes por turno (3 en el caso de la UCI), sin considerar el porcentaje que no logra cuantificar el número de pacientes debido a la saturación a la que se enfrentan cada día. Esta es una circunstancia que, además, se repite en todos los turnos.

La encuesta también ha analizado entre las enfermeras el impacto psicológico que la pandemia por COVID-19 está teniendo en todas ellas. Los resultados ponen de manifiesto que su trabajo asistencial está teniendo importantes consecuencias al respecto porque el 80,2% de los profesionales reconoce que la pandemia le ha afectado mucho o bastante.

Preguntadas por la previsible evolución de la pandemia, las más de 11.000 enfermeras encuestadas aseguran que el control de la misma no llegará hasta pasados varios meses –lo afirma el 30% de ellas-, mientras que un 27,6% piensa que al acabar el mes de mayo podría estar controlada. El 18,4% es más optimista y ve el control a finales del presente mes de abril, mientras que el resto consideran que hay evidentes signos de control ya en estos momentos.

Testimonios impactantes y suspenso al Gobierno

Tal es la indignación de muchos profesionales que ha ocurrido en esta encuesta algo inaudito. En la casilla abierta para escribir qué materiales de los que no se nombraban en la lista han faltado en su centro de trabajo las enfermeras han aprovechado para trasladar sus impresiones sobre la crisis de forma muy cruda. Algunas de las encuestadas dicen, por ejemplo, que “lo que recibimos es de mala calidad” o que “pasamos el turno entero de hasta 14 horas con las mismas mascarillas. Plantean en un futuro esterilizar las FFP2 en caso de que escasearan y te piden que guardes la tuya para el turno por si se acabasen”. Otro testimonio asegura que “me genera estrés el momento de quitarme la mascarilla, guardarla en un sobre en mi taquilla y al día siguiente volverla a reutilizar, al igual que la reutilización de las batas impermeables previamente desinfectadas, no me ofrece seguridad. Permanezco mi turno completo en mi puesto de trabajo sin ir ni siquiera al servicio dado que el EPI del que dispongo es para todo mi turno y veo un momento de potencial contaminación quitarlo para volverlo a poner en el mismo turno” y otra exigía “protocolos de funcionamiento reales en el quirófano y no basados en el material de que se dispone en cada momento”.

Por otra parte, se ha preguntado en la encuesta una valoración numérica del 0 al 10 de las actuaciones del Ejecutivo Central y su Comunidad Autónoma. Los resultados reflejan una puntuación del 3,3 para el Gobierno de Pedro Sánchez y un 3,97 de media para los distintos gobiernos regionales.

Las puntuaciones más altas para el Ejecutivo central llegan de las enfermeras de Galicia, La Rioja y País Vasco, -con una nota de un 4- mientras que las más bajas proceden de Extremadura, Cantabria, Castilla-La Mancha y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde oscilan del 2,85 de Andalucía al 1,04 de Melilla.

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Declaraciones del presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya respecto a la retirada de mascarillas por parte del Ministerio de Sanidad:

Declaraciones del presidente del Consejo General de Enfermería de España ante la retirada por parte del Gobierno de una partida de mascarillas, supuestamente de tipo N95, que estaba ya repartida por centros sanitarios de toda España

Es una situación muy grave. Isabel Camacho, enfermera asistencial de atención primaria en Guadalajara, vicetesorera del Consejo General y miembro de la Comisión Ejecutiva, confirma que estas mascarillas llegaron el 7 de abril y los profesionales han estado diez días usándolas, confiando en que estaban protegidos cuando realmente no era así. Estos hechos también han sido confirmados por enfermeras y enfermeros del Servicio Madrileño de Salud. Los profesionales nos siguen trasladando que no tienen material de protección suficiente y que lo que hay lo tienen que reutilizar durante tres y cinco días y que se siguen fabricando batas con bolsas de basura.

Esta puede ser una de las principales razones por la que los contagios de los profesionales se siguen disparando, tal y como ponen de manifiesto los datos del Ministerio de Sanidad que reconocen 29.467 profesionales infectados, lo que supone ya el 15,67% de los casos confirmados en nuestro país o la última encuesta que hemos realizado desde el Consejo General de Enfermería en la que los resultados preliminares nos muestran que en torno a 70.000 enfermeras han tenido o tienen síntomas compatibles con el COVID-19.

La gestión que está llevando a cabo el Gobierno es caótica y absolutamente descoordinada. Después de tener que esperar semanas para empezar a recibir material de seguridad ahora resulta que parte del que ha llegado es defectuoso y no cumple con las garantías necesarias. Queremos recordar que los profesionales se están jugando la vida mientras que los responsables políticos no son capaces de garantizar la eficacia y seguridad de los materiales que compran, como estas mascarillas o los miles de tests defectuosos.

Pedimos al Ministerio de Sanidad que profesionalice de una vez por todas la gestión de la pandemia, impulsando una coordinación real entre todas las Comunidades Autónomas y contando con los representantes de profesionales sanitarios para que, uniendo fuerzas, se puedan adoptar las decisiones necesarias en base a la realidad existente en los hospitales y centros sanitarios. Hace falta una coordinación científica e independiente que tome las decisiones sin condicionamiento político o ideológico alguno, motivado solo por la salud pública.

Llueve sobre mojado. Es incomprensible que siendo el país con mayor número de profesionales contagiados, a día de hoy los profesionales sigan así, sin el material adecuado. Son muchos los centros sanitarios que siguen sin disponer de todo el material de seguridad necesario para poder prestar la asistencia sanitaria sin necesidad de jugarse la vida. Todavía hay miles de profesionales que no tienen trajes EPIs adecuados, mascarillas FFP2 o FFP3, batas impermeables, protecciones oculares adecuadas, guantes… Seguimos obligando a los profesionales a jugarse su vida y a poner en riesgo la de sus familias porque al volver a casa conviven con ellos.

La sensación de desprotección e impotencia que sufren es enorme y no hace más que aumentar con el paso de los días. Situaciones como ésta resultan por ello absolutamente intolerables.

Tampoco hay test para todos los profesionales sanitarios y, por tanto, en muchos casos no tienen posibilidad de confirmar si realmente están contagiados o no, con el riesgo que esto supone para ellos, para sus familiares y para los pacientes. Por eso pedimos, una vez más, al Ministerio de Sanidad y a las CC.AA. que de una vez protejan a nuestros profesionales sanitarios como es debido, reconociendo una protección de máximos en los protocolos, dotando del número y calidad necesarios los equipos de protección individual, no recomendando su reutilización y realizando test masivos a los profesionales que están en primera línea combatiendo esta emergencia sanitaria”.

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El Consejo General de Enfermería reclama al Gobierno y a las CC.AA. que incluyan enfermeras en el grupo de expertos que planificará el desconfinamiento

  • Entre todos los técnicos propuestos hasta el momento por las Comunidades Autónomas para planificar el desconfinamiento progresivo de la población no hay ni una sola enfermera.
  • Para el presidente del Consejo General de Enfermería, contar con la aportación de la profesión enfermera en este comité resulta fundamental por su condición de expertas en los cuidados, en el manejo de enfermedades crónicas y población mayor, en salud laboral, en las necesidades específicas de los niños y adolescentes, en salud maternal… En definitiva, en todas las áreas asistenciales, de educación sanitaria, prevención y educación para la salud.
  • Se trata de una situación “injusta, lamentable y ajena a la realidad que se está viviendo en todos los hospitales y centros sanitarios donde las enfermeras están demostrando su labor fundamental para cuidar, salvar vidas y vencer a esta pandemia, las competencias de las enfermeras como agentes de salud y profesional sanitario clave se han demostrado con creces en esta grave crisis sanitaria”.

Madrid, 17 de abril de 2020 – El pasado martes, 14 abril, en la rueda de prensa que el Gobierno celebra diariamente para comentar la situación de la pandemia por COVID-19, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció que el Gobierno iba a crear un grupo de expertos para planificar la desescalada del confinamiento en el que se encuentra en estos momentos España. Estos expertos establecerán los pasos que se deben ir dando y determinarán cómo se aplicará la proporcionalidad de los movimientos, tanto para ir a trabajar como para volver, progresivamente, a la normalidad. El ministro aclaró que los técnicos que integrarán este comité van a ser propuestos por las Comunidades Autónomas y coordinados por el Gobierno y su principal objetivo será “garantizar la salud pública de todos en ese proceso de desescalamiento".

Ayer, el periódico digital Redacción Médica publicaba un listado con la mayoría de los expertos que van a ser propuestos por estas para conformar este nuevo comité tras realizar una consulta a todas las CC.AA. Y, entre todos ellos, no había ni una sola enfermera. Para el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, esta situación “es injusta, lamentable y ajena a la sanidad en general, donde las enfermeras son una pieza clave y fundamental, pero también a la realidad que se está viviendo cada día de la pandemia en todos los hospitales y centros sanitarios donde las enfermeras están demostrando su labor fundamental para salvar vidas, prestar los mejores cuidados y reorganizar la gestión sanitaria para poder llegar a vencer esta pandemia”.

Para el presidente de las 307.000 enfermeras y enfermeros de España, “no tiene ni pies ni cabeza que en este comité no haya ni una sola enfermera que pueda dar una visión como expertas en los cuidados, en el manejo de enfermedades crónicas y población mayor, en salud laboral, en las necesidades específicas de los niños y adolescentes, en salud maternal… En definitiva, en todas las áreas asistenciales y de prevención y educación de la salud donde las enfermeras son expertas fundamentales para la salud de las personas y un referente esencial para cualquier planificación sanitaria o sociosanitario que se quiera llevar a cabo con garantías de éxito”.

Florentino Pérez Raya ha hecho un llamamiento al Gobierno y las Comunidades Autónomas para que corrijan la situación actual e incluyan enfermeras en el comité de expertos “que puedan dar su visión esencial como expertas sanitarias y aportar todo su conocimiento para que se tomen las mejores decisiones posibles de cara a garantizar el desconfinamiento. Existen enfermeras expertas en salud pública y en control y prevención de infecciones que tienen mucho que aportar. En definitiva, contar con la aportación de la profesión enfermera es fundamental para que este comité de expertos pueda tomar las decisiones adecuadas para que los pasos a dar se hagan con plenas garantías para la salud de la población”.

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En torno a 70.000 enfermeras podrían haber tenido síntomas compatibles con COVID-19, según revela una macroencuesta de la Organización Colegial de Enfermería

  • Ya son varios los profesionales sanitarios que han encontrado carteles de sus vecinos instándoles a mudarse mientras dure la epidemia por COVID-19.
  • Toda la Organización Colegial de Enfermería desprecia estos ataques, también por parte de sus caseros, contra los profesionales que se juegan la vida por la salud de los demás.
  • La Policía ha animado a denunciar y perseguir estos delitos de odio y la Organización Colegial va a poner sus servicios jurídicos al servicio de todas las enfermeras y enfermeros que sean víctimas de este tipo de acoso.
  • Las enfermeras, como profesionales de la salud, son plenamente conscientes y cumplen con las medidas de desinfección y seguridad tanto en el centro sanitario, en la vía pública y, por supuesto, en su lugar de residencia.

Madrid, 14 de abril de 2020 – La Organización Colegial de Enfermería quiere denunciar públicamente la baja catadura moral y manifiesta insolidaridad de aquellos vecinos –afortunadamente, una minoría- que hostigan con carteles amenazantes a los profesionales sanitarios que luchan contra el COVID-19 para que abandonen su vivienda por miedo a ser contagiados. No cabe mayor desprecio para los miles de profesionales también empleados de supermercados o Fuerzas y Cuerpos de Seguridad- que se juegan su propia salud para cuidar, atender o proporcionar seguridad a todos los ciudadanos.

La Policía Nacional ha asegurado que este tipo de comportamientos, además de manifiestamente incívicos, pueden ser considerados como delitos de odio y, por tanto, ser denunciables y perseguibles. Distintos medios de comunicación, así como las redes sociales, se han hecho eco de la aparición de carteles anónimos en los bloques de viviendas donde residen enfermeras, enfermeros u otros profesionales sanitarios en los que les invitan a abandonar su propia vivienda o aquella de alquiler en la que habitan. Se han dado casos de daños materiales causados por rociar la puerta de la vivienda con lejía y caseros que han intentado desahuciar a su inquilino.

“No cabe mayor desprecio hacia los profesionales sanitarios que están arriesgando su vida, y entregándola incluso, por la salud de los demás. Los carteles y amenazas, el acoso hacia ellos por parte de vecinos insolidarios e ignorantes nos parecen comportamientos incívicos e inaceptables, que no estamos dispuestos a consentir. Los servicios jurídicos de la Organización Colegial, siempre a disposición de todas las enfermeras y enfermeros, estudiarán en profundidad todos los casos que se les comuniquen con el fin de que todo el peso de la Ley caiga sobre quienes hostigan a los profesionales que están luchando sin descanso para combatir la mayor emergencia en materia de salud pública de la historia reciente”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería de España.

Desde la Organización Colegial de Enfermería se manda un mensaje de ánimo a las víctimas de este repugnante acoso, que no es representativo del comportamiento ejemplar de la mayor parte de la población. A todas las enfermeras y enfermeros de nuestro país les recuerda que su impagable labor por los ciudadanos está fuera de toda duda y no quedará empañada por el comportamiento insolidario de una exigua minoría.

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En torno a 70.000 enfermeras podrían haber tenido síntomas compatibles con COVID-19, según revela una macroencuesta de la Organización Colegial de Enfermería

  • El 27,9% de los más de 7.500 enfermeros encuestados dicen haber tenido síntomas de infección lo que podría suponer que en torno a 70.000 enfermeras y enfermeros en España podrían haber estado potencialmente contagiadas/os.
  • El 7,9% de los enfermeros encuestados están en cuarentena, lo que podría suponer un total de 19.750 profesionales apartados de la asistencia.
  • El 22,7% de los encuestados se ha hecho el test, de los cuales, un 32,2% ha dado positivo, es decir, en un tercio de los profesionales que se han hecho el test se ha confirmado la infección por COVID-19.

Madrid, 14 de abril de 2020 – El primer avance de la macroencuesta “Impacto del COVID-19 en la profesión enfermera”, impulsada por la Organización Colegial de Enfermería de España, ya ha alcanzado una muestra de más de 7.500 participantes. Y el análisis preliminar de los resultados arroja datos extremadamente preocupantes:

  1. El 27,9% de los profesionales encuestados asegura haber tenido o tener síntomas de COVID-19 lo que podría suponer que en torno a 70.000 enfermeras y enfermeros en España podrían haber estado potencialmente contagiados.
  2. El 22,7% de las enfermeras y enfermeros encuestados aseguran que ya se han hecho el test de detección, y de todos ellos ha dado positivo el 32,2%, lo que podría suponer que en torno a 18.400 habrían dado positivo en las pruebas realizadas hasta el momento y que, consecuentemente 1 de cada 3 enfermeras ha dado positivo en el test.
  3. El 76,2% de los profesionales con test positivos cree haberse contagiado prestando asistencia sanitaria: el 35,1% por la falta de equipo de trabajo o material adecuado y el 41,1% por el cuidado de pacientes no diagnosticados.
  4. El 5% asegura haber superado ya la enfermedad, el 7,9% se encuentra en cuarentena fuera de la asistencia (lo que podría suponer en torno a 19.700 profesionales) y un 5% refiere tener síntomas y sigue trabajando. En este sentido, debemos considerar que no a todos estos profesionales se les ha realizado el test, por lo que no se puede confirmar si son positivos o no.

La macroencuesta “Impacto del COVID-19 en la profesión enfermera” es una iniciativa de la Organización Colegial de Enfermería para conocer a fondo cuál es la realidad que están viviendo las enfermeras y enfermeros españoles en su lucha diaria contra la pandemia de COVID-19 en los hospitales, centros especiales de atención (como es el caso de IFEMA), centros de salud y residencias y centros sociosanitarios, etc. El objetivo final es poder profundizar en el análisis de la situación, evaluar riesgos y contagios y adoptar todas las medidas que sean necesarias, además de las ya iniciadas, en defensa de los profesionales de enfermería. Se ha desarrollado a través de un cuestionario remitido por email a toda la base de datos colegial de enfermeras y enfermeros.

En los próximos días se harán públicos todos los resultados de esta macroencuesta realizada a nivel de todo el Estado.

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El Consejo Internacional de Enfermeras insta a los gobiernos a aceptar todas las recomendaciones del informe Estado de la Enfermería en el Mundo de la OMS

“Políticos, tengan el mismo valor y coraje que las enfermeras que están luchando contra el COVID. ¡Tengan el mismo valor y coraje en su liderazgo político
y digan “sí” a la implementación de todas las recomendaciones!”

Ginebra, Suiza, 7 de abril de 2020 – Un informe fundamental sobre el Estado de la Enfermería en el Mundo publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) y Nursing Now afirma que una fuerza laboral de enfermería con los recursos, la formación y la consideración adecuados puede potenciar la salud y el bienestar de todas las personas del planeta.

Oportunamente publicado durante el Año Internacional de la Enfermera y la Partera y la pandemia de COVID-19, cuando resulta evidente que el mundo depende de los trabajadores de la salud, este informe ofrece un análisis sin precedentes del tamaño y la naturaleza del personal de enfermería en el mundo. Asimismo, utilizando información de más de 190 Estados Miembros de la OMS, proporciona la evidencia y los datos necesarios para informar a los gobiernos sobre dónde invertir para tener la mayor repercusión en la salud de la población. Sus principales mensajes para los gobiernos se refieren a invertir en la ampliación a gran escala de la formación de enfermeras, generar seis millones de nuevos puestos de trabajo en enfermería para 2030 y fortalecer el liderazgo de la profesión.

La Presidenta del CIE Annette Kennedy ha declarado:

“Este informe fundamental ofrece una descripción basada en la evidencia del personal de enfermería en el mundo y deseo dar las gracias a nuestras Asociaciones Nacionales de Enfermería y a los gobiernos de todo el mundo por sus aportaciones para lograr la riqueza de información que contiene.

Los datos, por primera vez, nos permiten ver claramente las variaciones en los números de enfermería entre países y continentes y nos muestran dónde es más necesario invertir. El informe será extremamente valioso como referencia para que los gobiernos generen sus recursos de enfermería de manera que todo el mundo pueda beneficiarse del extraordinario servicio que únicamente las enfermeras pueden prestar.”

El Director General del CIE Howard Catton ha declarado:

“¿Qué esperan las enfermeras que suceda ahora que disponemos de los datos? Sencillamente que los líderes políticos se comprometan a implementar todas las recomendaciones del informe. No es algo opcional o bonito para hacer a la luz del COVID-19, ¡sino que es “obligatorio”! Este es el Año de la Enfermera y la Partera pero no tal como nos lo habíamos imaginado ninguno de nosotros. El brote de COVID-19 es la demostración más poderosa de por qué hemos de apoyar a nuestro personal de enfermería e invertir en él. Instamos a los líderes mundiales a comprometerse para nombrar a una Enfermera Jefe; a comprometerse para diseñar un plan a largo plazo con miras a fortalecer los sistemas de salud colocando en el corazón de los mismos la fuerza laboral de enfermería y al personal sanitario; y a comprometerse para garantizar que los trabajadores de la salud están protegidos con los equipos de protección individual que necesitan.

Hemos de reconocer que ningún país es una isla; nos encontramos ante una crisis internacional y global así que tenemos que cooperar entre fronteras para recibir los suministros que tan necesarios son para los trabajadores sanitarios, además de para compartir mejores prácticas y garantizar que los fabricantes dan un paso al frente para colaborar. La mayor tragedia será no extraer lecciones de esta pandemia. Tenemos que ver acciones decididas en cuestión de inversión, apoyo y fortalecimiento de los sistemas de salud y el personal sanitario en el futuro. Instamos a los políticos a demostrar el mismo valor y coraje que las enfermeras que están luchando contra el COVID-19. Tengan el mismo valor y coraje en su liderazgo político y digan “sí” a la implementación de todas las recomendaciones.”

El informe ofrece argumentos para un decenio de acción con vistas a lograr un incremento significativo de la inversión en la formación, los empleos y el liderazgo de la enfermería en el ámbito del esfuerzo mundial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ofrecer cobertura sanitaria universal y salud para todos.

Los datos de 191 países revelan la existencia de 19,3 millones de enfermeras profesionales del total de la fuerza laboral de enfermería que asciende a 27,9 millones, y que su distribución en el mundo no es uniforme dado que las ratios enfermera-población son menores en los países de renta media y baja.

El informe afirma que para 2030 harán falta 36 millones de enfermeras y que ese objetivo se logrará únicamente si se produce un incremento del 8% año tras año en el número total de graduados de enfermería. En ausencia de dicho aumento, en 2030 habrá una escasez de 4,6 millones de enfermeras, sobre todo en las regiones de África, Sudeste Asiático y Mediterráneo Oriental.

Con una fuerza laboral compuesta por mujeres en un 90% aproximadamente, las enfermeras siguen enfrentándose a situaciones de discriminación y desigualdad, en particular en materia de sueldos y sesgos de género. Según las estadísticas del informe, un tercio de las enfermeras denuncia que no se las respeta o valora y un cuarto afirma haber sufrido acoso sexual. Todo ello demuestra la importancia de implementar políticas de trabajo sensibles al género con el fin de sostener a este personal predominantemente femenino.

Una de las conclusiones evidentes del informe es la mala distribución del personal de enfermería, que se ve exacerbada por el reclutamiento de enfermeras de los países de renta baja y media por parte de los países de renta alta.

Howard Catton ha afirmado:

“Necesitamos que todos los países se comprometan a ser autosuficientes en el suministro de su propia fuerza laboral. No solo diciéndolo sino haciéndolo. El COVID-19 está demostrando que nuestro personal de enfermería es el lecho de roca de la preparación de los sistemas de salud fuertes y que invertir en las enfermeras y los trabajadores sanitarios es bueno para nuestras economías, nuestra seguridad nacional e incluso nuestras libertades personales.”

Numerosos países tienen una gran cantidad de enfermeras acercándose a la edad de jubilación, por lo que han de emprender acciones urgentes para incrementar el número de estudiantes de enfermería que están recibiendo formación para compensar la inminente jubilación de los miembros más experimentados y valorados de su fuerza laboral. Sin embargo, el CIE desea poner de relieve que, aunque la importancia del reclutamiento y la formación sea enorme, también es fundamental retener al personal actual mejorando las condiciones laborales y la remuneración.

Annette Kennedy ha declarado:

“Dentro de cinco o diez años, echaremos la vista atrás a este informe y podremos detectar las mejoras en materia de salud global que han tenido lugar allá donde se han realizado las inversiones necesarias. Pero también podremos ver aquellos países que, por no haber invertido adecuadamente en su personal de enfermería, les habrán fallado a sus poblaciones.

La pandemia de COVID-19 ha demostrado al mundo el valor real de la enfermería. Este es el momento de acciones valientes por parte de políticos valientes cuyas decisiones tomadas en el momento oportuno dejarán una huella en la historia que apreciarán las generaciones venideras.”

Haga clic aquí para leer el informe completo sobre el Estado de la Enfermería en el Mundo.

Haga clic aquí para ver el mensaje de vídeo de Howard Catton sobre el Informe SOWN.

Nota para los editores

El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) es una federación de más de 130 asociaciones nacionales de enfermeras en representación de los millones de enfermeras en todo el mundo. Dirigido por enfermeras y liderando la enfermería en el ámbito internacional, el CIE trabaja para garantizar cuidados de calidad para todos y políticas de salud sólidas a nivel global.


Para más información, le rogamos se ponga en contacto con Gyorgy Madarasz, Responsable de Prensa, escribiendo a madarasz@icn.ch

Tel.: +41 22 908 01 16

www.icn.ch

@ICNurses

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Las nuevas herramientas tecnológicas de lucha contra el COVID-19, accesibles para las personas con discapacidad de la mano de Fundación ONCE

(Madrid, 8 abril de 2020). – Las nuevas herramientas tecnológicas de lucha contra el COVID-19 que el Gobierno ha puesto en marcha son accesibles para las personas con discapacidad gracias a la participación de Fundación ONCE en el proyecto.

Es la aplicación oficial de AsistenciaCOVID-19 (https://asistencia.covid19.gob.es/), impulsada por el Gobierno para que la población pueda hacerse un autodiagnóstico del coronavirus, y del Hispabot-Covid19, un canal de consulta sobre el COVID-19 a través de WhatsApp.

El Gobierno informó este miércoles de la puesta en marcha del asistente conversacional Hispabot-Covid19. Es un canal de consulta automático que utiliza la inteligencia artificial y el lenguaje natural para responder a las inquietudes de la ciudadanía sobre el COVID-19 con información oficial, precisa y actualizada.

Hispabot-Covid19 es un servicio "chatbot" que permitirá a los ciudadanos obtener respuestas inmediatas a las preguntas más comunes sobre el coronavirus durante las 24 horas del día.

Ambos servicios son accesibles para las personas con discapacidad gracias a la participación de Fundación ONCE en el proyecto.

AsistenciaCOVID-19

El objetivo de esta aplicación, puesta en marcha el pasado lunes por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, es descongestionar los teléfonos de atención sanitaria de las diferentes comunidades autónomas, a la vez que ofrecer información oficial y de confianza.

Técnicos del departamento de Accesibilidad Universal e Innovación de Fundación ONCE han trabajado para que las personas con discapacidad puedan acceder al autodiagnóstico, bien sea a través de la aplicación, de la web o usando el chatbot desarrollado para el proyecto.

Así, se ha trabajado en el correcto uso del idioma en algunos elementos como, por ejemplo, la lectura de los emojis o iconos, la buena contextualización de la cantidad de enlaces y referencias que el chatbot provee, siendo fuentes de recursos que complementan la información del propio componente, así como el correcto orden de lectura para personas con discapacidad, que usan como herramienta de apoyo un lector de pantalla.

La aplicación permite ofrecer recomendaciones y pautas de actuación a través de la solicitud de una serie de datos de identificación y de salud relacionados con los síntomas experimentados. Además, a través del sistema de geolocalización vía GPS del teléfono móvil, con permiso del usuario, validará la comunidad autónoma en la que se encuentra para personalizar las respuestas en función de los protocolos de cada una de ellas.

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La Organización Colegial de Enfermería abre un canal de denuncia y desmentidos de bulos sobre coronavirus

Pinche aquí para ver el vídeo con bulos desmentidos

  • “Estamos muy preocupados ante la cantidad de informaciones falsas que corren por redes sociales acerca del coronavirus. No podemos permitir que esto genere aún más miedo entre la población”, asegura Florentino Pérez Raya, presidente de la Organización Colegial de Enfermería.
  • Abrimos un canal dirigido a todo el mundo. “Queremos asegurar que la información que llega es veraz. Por ello, ponemos a disposición de todos los españoles un canal de denuncia en el que varios expertos en este tema desmienten o verifican distintas informaciones”, añade Pérez Raya.
  • Los interesados pueden enviar sus preguntas a través de redes sociales usando el hashtag #NoCoronaBulos o por mail (nocoronabulos@consejogeneralenfermeria.org)
  • Con esta iniciativa, el Consejo General de Enfermería se suma a la Organización Mundial de la Salud (OMS), al Ministerio de Sanidad y a las Fuerzas de Seguridad del Estado, en la erradicación de estos bulos sobre el COVID-19.

Madrid, 4 de abril de 2020 – Si buscamos bulo en el diccionario su descripción es clara: Noticia falsa que se difunde, generalmente, con el fin de perjudicar a alguien. En los últimos días los bulos tienen un único objetivo: el coronavirus. “Estamos muy preocupados ante la cantidad de informaciones falsas que corren por las redes sociales. No podemos permitir que esto genere aún más miedo entre la población”, asegura Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería. Por ello, desde la Organización Colegial de Enfermería se ha puesto en marcha un canal de denuncia de bulos sobre coronavirus, en el que varios expertos desmienten o verifican distintas informaciones.

Cadenas de WhatsApp, lo que dice el experto conocido de un amigo o tuits y comentarios en redes sociales son algunas de las cosas que se están encontrando. Esto sumado al aislamiento y al estrés acumulado estos días, puede generar un estado de pánico innecesario. “Queremos asegurar que la información que tiene la población sea veraz. Desde la Organización Colegial de Enfermería invitamos a todos los españoles a que contacten con nuestro grupo de expertos a través del mail nocoronabulos@consejogeneralenfermeria.org o de las redes sociales usando el hashtag #NoCoronaBulos. Es importante que entre todos paremos esta pandemia”, resalta Pérez Raya. Con esta iniciativa, la Organización Colegial de Enfermería se suma a la Organización Mundial de la Salud, al Ministerio de Sanidad y a las Fuerzas de Seguridad del Estado, en la erradicación de estos bulos.

BULOS DESMENTIDOS (vídeo):

«Ser capaz de mantener la respiración durante 10 segundos o más demuestra que no padeces la enfermedad COVID-19»

FALSO. Ser capaz de mantener la respiración durante 10 segundos o más no demuestra que no tengas la enfermedad COVID-19 ni ninguna otra enfermedad. Son muchos los casos notificados en España y los síntomas más frecuentes son: el 68,7% padeció fiebre, el 68,1% padeció tos seca, un 31% ha presentado disnea y un 24% ha tenido dolor de garganta. Además, ha habido otros síntomas como náuseas, diarrea, vómitos y algunos otros síntomas respiratorios. Si padece alguno de esos síntomas hay que contactar con los teléfonos de asistencia sanitaria de las CC.AA.

«La luz ultravioleta desinfecta las superficies y la piel»

FALSO. La luz que emiten las lámparas de radiación ultravioleta no desinfecta la piel ni ninguna superficie. Es más, el uso sobre la piel de estas radiaciones sin las medidas preventivas adecuadas puede ser perjudicial para la salud incluso puede llegar a producir irritaciones y quemaduras.

«Poner productos de limpieza sobre la piel o la ropa ayuda a prevenir el coronavirus»

FALSO. El uso de este tipo de productos sobre la piel, en mucosas o ropa puede ser peligroso. Puede causar irritación, heridas e incluso quemaduras. Los productos de limpieza como la lejía diluida en agua y el alcohol de 70º son muy útiles para la desinfección de superficies, pero exclusivamente de superficies. Y es aconsejable limpiar todas las superficies del hogar con estos productos, pero nunca ponerlos sobre la piel, la mucosa o la ropa.

«La picadura de un mosquito puede transmitir coronavirus»

FALSO. El COVID-19 es un virus respiratorio que se propaga por contacto con una persona infectada a través de las gotículas respiratorias que se generan cuando esta persona tose o estornuda. Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el 2019-nCoV pueda transmitirse por medio de mosquitos.

«El coronavirus se transmite por el aire»

FALSO. La OMS ha confirmado que el COVID-19 no se transmite por el aire. La forma de transmisión del virus es por gotas producidas al toser, estornudar o hablar y por contacto con material contaminado por nuestras mucosas, oral, ocular y nasal principalmente. Estas gotas son demasiado pesadas para mantenerse en el aire, así que por gravedad caen rápidamente.


Consejo General de Enfermería - Departamento de Comunicación. Tel. 91 334 55 13 / 20. Íñigo Lapetra: 680 738 693 - C/ Fuente del Rey, 2 28023 Madrid.

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Crisis coronavirus COVID-19

Edad&Vida elabora un decálogo de cómo afrontar la muerte de un ser querido en soledad

  • Ante la imposibilidad de realizar ningún ritual de despedida debido a la situación actual la entidad ha elaborado una serie de consejos y recomienda concluir el proceso de duelo con una ceremonia convencional cuando sea posible
  • Recuerdan que la situación excepcional que vive la sociedad puede ocasionar mayor dificultad para sobrellevar el duelo

Barcelona, 6 de abril de 2020.- La Fundación Edad&Vida, entidad dedicada a mejorar la calidad de vida y bienestar de las personas mayores, ha elaborado un decálogo de cómo afrontar la muerte de un ser querido en soledad y considera de vital importancia que, cuando España supere la crisis del coronavirus, los familiares que hayan perdido un ser querido durante la misma puedan realizar la ceremonia deseada para darle el último adiós en familia.

Actualmente en España han fallecido más de 12.500 personas a causa del COVID-19, la gran mayoría de ellas, según la entidad “solas, sin tener a un familiar con ellas para poder darle la mano, o simplemente para sentirse acompañadas durante sus últimos instantes de vida”. Entre ellas, se encuentran muchos mayores, pero también gente más joven, con y sin patologías previas asociadas. Y es que, para los familiares de estas personas, hayan fallecido o no por coronavirus, el hecho de haberles perdido en estas circunstancias supone un duro reto que deben afrontar encerrados en sus casas. Muchos han visto a sus seres queridos por última vez sin si quiera saberlo y sin poder darles el último adiós.

Así, desde la entidad aseguran que el hecho de no poder compartir con familiares y amigos el dolor que tienen en estos momentos miles de personas durante la cuarentena, hace que el proceso de duelo se vea afectado y se viva de diferente manera. Asimismo, recuerdan que, ante la imposibilidad de realizar un ritual de despedida, que puede agravar el dolor de estas personas que están pasando por momentos tan duros, es importante pensar que una vez finalice esta situación se podrán realizar estas ceremonias tradicionales que no se han podido llevar a cabo durante el estado de alarma.

En este sentido, la directora de la Fundación Edad&Vida, María José Abraham, señala que “gran parte de la ciudadanía se ha visto afectada por la pérdida de un familiar: abuelos, madres, padres, hermanos, tíos, primos, e incluso hijos”. “Hasta este momento siempre hemos vivido estos momentos en compañía y hoy tenemos que hacerlo solos”, apunta Abraham. “Ahora mismo no podemos celebrar ningún tipo de velatorio, funeral o entierro para recordar en comunidad a esa persona y mostrar nuestro afecto hacia ella y sus familiares, es fundamental sustituir estas prácticas actuales por otras que tienen el mismo objetivo”, subraya Abraham.

RECOMENDACIONES PARA SOBRELLEVAR EL DUELO

Por ello, la Fundación Edad&Vida ha elaborado una serie de recomendaciones con el objetivo de ayudar a la sociedad a sobrellevar la pérdida de un ser querido, una situación que se agrava al tener que permanecer en casa con motivo del estado de alarma impuesto en España.

Así, desde la entidad destacan que la realización de rituales individuales de despedida como preparar un escrito, una carta o dedicarle un dibujo a esa persona, así como crear un espacio de recuerdo, físico o virtual, son pequeños gestos que pueden ayudar de manera considerable a superar esa difícil pérdida.

Por otro lado, abogan por aprovechar las ventajas de la tecnología para realizar despedidas sociales a distancia que permitan homenajear al ser querido y expresar los sentimientos hacia él. “Podemos realizar videollamadas con amigos y familiares para compartir dicha despedida y hablar de los recuerdos que tenemos de ella, leer cartas escritas a la persona fallecida o compartir fotos, vídeos o música que nos recuerden a ella”, afirma Abraham.

Por último, desde Fundación Edad&Vida también recalcan que en los procesos de duelo suelen aparecer emociones intensas y negativas de soledad, tristeza, culpabilidad por no haber podido acompañar a la persona que ha fallecido, enfado, incomprensión o desamparo. En este sentido instan a “no reprimir estas sensaciones ni a compararse con nadie ni con otro duelo previo ya que cada proceso puede ser diferente, y mucho más en una situación tan excepcional como el confinamiento en nuestras casas”. “Hablar con las personas de nuestro alrededor y expresar las emociones y sentimientos nos puede ayudar a superar mejor estos momentos tan complicados”, recalca la directora de la entidad.

Sobre Fundación Edad&Vida

Es una fundación privada apolítica cuya misión es promover desde las empresas de diversos sectores, en colaboración con instituciones de investigación y formación y organizaciones de personas mayores, la búsqueda de soluciones para la mejora de la calidad de vida de las personas mayores. Su razón de ser es facilitar corresponsabilidad y equilibrio entre el sector público y la iniciativa privada, con el fin de dar respuesta a los retos económicos y sociales del cambio demográfico, actuando desde una perspectiva de eficiencia y sostenibilidad, generando un estado de opinión independiente que facilite la mejora de los comportamientos de todos los actores en el entorno de las personas para cuando sean mayores.

Para más información:

Fundación Edad&Vida

Almudena Pérez Pedrayo: 600 516 064 / aperezpedrayo@ilunion.com
Blanca Ruiz Hervás: 617 43 38 95 / bruizh@ilunion.com

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Comunicado de los Consejos Generales de Dentistas, Enfermeros, Farmacéuticos, Médicos y Veterinarios, ante la pandemia del COVID-19

Madrid, 4 de abril de 2020.- Ante el nuevo protocolo de actuación frente al coronavirus aprobado el 31 de marzo por el Ministerio de Sanidad, los Consejos Generales de Dentistas, Enfermeros, Farmacéuticos, Médicos y Veterinarios, ante la pandemia del COVID-19, instituciones que engloban a más de 700.000 profesionales sanitarios en España, quieren expresar su absoluto rechazo respecto de las medidas y recomendaciones contenidas en este documento.

Algunas de estas nuevas pautas presentadas ayer 3 de abril, por el Ministerio de Sanidad suponen un verdadero atentado contra la seguridad de los profesionales y de sus pacientes. Algunas de estas medidas y recomendaciones, lejos de contener la epidemia y preservar la salud pública, representan un riesgo evidente para sanitarios y pacientes.

Consideramos especialmente alarmante el punto B. 2 que hace referencia a la incorporación al puesto de trabajo de los profesionales sanitarios transcurridos 7 días desde el inicio de los síntomas y en ausencia de fiebre cuando no se realiza prueba diagnóstica.

Tampoco incluye la Guía la situación de muchos profesionales asistenciales que no se encuentran en el ámbito hospitalario y que se encuentran en diferentes centros y establecimientos sanitarios, de adscripción pública y privada.

El texto dice literalmente:

“En caso de que no se realice la prueba de diagnóstico microbiológico, el trabajador se incorporará a su puesto de trabajo transcurridos 7 días desde el inicio de síntomas en ausencia de fiebre sin necesidad de toma de antitérmicos en los últimos 3 días y siempre que se haya resuelto la clínica respiratoria. Se incorporará a su actividad con mascarilla quirúrgica hasta completar 14 días desde el inicio de síntomas, evitando durante este tiempo el contacto con pacientes inmunodeprimidos”.

No podemos aceptar, de ninguna manera, que ningún profesional sanitario sin hacerse el test y con pruebas confirmadas de negatividad se incorporen a sus puestos de trabajo, ya que supone un riesgo elevado para la población, pacientes atendidos, compañeros de trabajo e incluso su propia salud.

Dicha pauta de actuación introducida por el Ministerio de Sanidad viene a evidenciar dos realidades:

  1. La ausencia de test suficientes para poder afrontar con garantías la pandemia de coronavirus y su expansión.
  2. La falta de planificación necesaria en recursos humanos para poder cubrir las contingencias que genera la alta infestación en personal sanitario sin políticas de reingresos tras periodo de curación clínica de garantías

Somos el país con mayor número de profesionales contagiados del mundo. La solución de reincorporar a toda prisa a los profesionales sanitarios infectados o con sospechas de estarlo, supone una temeridad inaceptable que puede provocar un aumento mayor aún de la expansión del virus entre los profesionales sanitarios, pacientes y ciudadanos. Las experiencias en países que han conseguido un mayor control de contagios demuestran que es fundamental hacer el test a los profesionales sanitarios de forma masiva con intención de conocer, con total certeza y evidencia científica quién debe incorporarse con garantías al puesto de trabajo tras haber padecido la infección.

Hemos denunciado, de forma reiterada, no solo la falta de test de diagnóstico, sino también de los equipos de protección necesarios, así como los riesgos a los que se estaba sometiendo a los profesionales sanitarios al tener que afrontar la atención de primera línea sin los equipos de protección adecuados.

Esta medida, que hoy denunciamos, no solo traspasa los limites científicos, sino los deontológicos de nuestras organizaciones y sin duda los jurídicos al poner en riesgos no solo al profesional sino a los ciudadanos a los que atiende.

Necesitamos medidas eficaces, efectivas y eficientes para poder vencer a la Pandemia del COVID-19, necesitamos una dirección firme y confiable. Por eso hemos demandado con insistencia que las autoridades sanitarias cuenten con el compromiso y la colaboración de las profesiones que representamos. Juntos lograremos los objetivos. Ni un día más con un profesional sanitario infectado o en riesgo de contagio por no tener medios de protección.

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La Organización Colegial de Enfermería advierte de que llevar una alimentación saludable y planificar una rutina de ejercicio durante el aislamiento ayuda a prevenir problemas y enfermedades cardiovasculares en el futuro

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  • El Consejo General y los colegios de Enfermería han lanzado una lista de consejos en una infografía y vídeo animado para lograr continuar con los hábitos saludables nutricionales y de movimiento durante el tiempo que se prolongue el estado de alarma.
  • Establecer pautas, llevar una lista de la compra al supermercado y realizar ejercicios que nos ayuden con la movilidad son algunas de las recomendaciones para toda la población que se encuentra estos días encerrada en su casa para luchar contra el coronavirus.
  • “Las enfermeras tenemos un papel fundamental a la hora de dar educación para la salud a los ciudadanos. La alimentación y el ejercicio son dos pilares básicos para llevar una vida sana y en estos momentos de crisis debemos estar acompañando y enseñando a la población”, resalta Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

Madrid, 30 de marzo de 2020.- El Gobierno de España decretó el pasado 14 de marzo el estado de alarma por el que se restringía, entre otros asuntos, la libertad de movimiento a más de 46 millones de personas. Tal y como apuntaba el documento, sólo se podría salir a la calle en determinadas circunstancias y para llevar a cabo determinados actos como ir a trabajar, hacer la compra o cuidar de una persona dependiente, entre otros. Una situación que trastoca enormemente la rutina y la vida de toda la población, que se ha visto obligada a cambiar sus hábitos de un día para otro.

Esta medida puede traer consigo también otros problemas derivados del confinamiento como son las alteraciones en la alimentación o el sedentarismo de los que se ven encerrados durante este periodo de tiempo. En un principio, el mandato se extenderá hasta el próximo 12 de abril, tal y como ha acordado el Congreso de los Diputados. Por este motivo, es importante que la población sea consciente de que hay que seguir una rutina y no abandonar los hábitos saludables que se llevaban antes de comenzar el aislamiento. “Desde enfermería tenemos un papel primordial a la hora de dar educación para la salud a la población y, entre otros muchos asuntos, la alimentación y el ejercicio son dos de las ramas más importantes para lograr una salud óptima y prevenir posibles enfermedades derivadas de una mala conducta. En momentos como estos, en los que es más probable que surjan periodos de ansiedad o la pereza nos gane, es necesario que tengamos unas pautas establecidas como realizar las cinco comidas recomendadas al día para así evitar picoteos a destiempo o planificarnos determinados ejercicios para evitar el sedentarismo”, destaca Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE).

Bien es cierto que, si ya de antes se tenía una base saludable en lo que a alimentación y ejercicio se refiere, durante este encierro será mucho más fácil sobrellevar las posibles ansiedades. De lo contrario, si no existía una rutina, este será un buen momento para pautarla y terminar el aislamiento con un buen aprendizaje en este aspecto. “Esta circunstancia no tiene por qué suponer un cambio en nuestra alimentación, pero hay mucha gente que no está acostumbrada a estar tantas horas en casa y, además, ocurre que es una imposición y no una decisión. Cuando algo así se hace porque se quiere no produce ansiedad, pero como es algo impuesto es cuando se nos rompe el hábito y cambiamos nuestra rutina. Es una forma de evasión”, afirma Marilourdes de Torres, delegada de Nutrición del CGE.

Infografía habitos saludables

Actividad/Ejercicio

Alejandro Blanco, enfermero experto en Enfermería del Deporte, puntualiza que hay que diferenciar entre actividad física (tareas que se hacen cotidianamente como recoger, hacer la cama, limpiar…) y ejercicio físico, que debe ser programado. “Lo más importante es hacerse un plan e intentar crear una rutina. Es decir, planificar hacer ciertos ejercicios para tener un beneficio en mi movilidad o conseguir un incremento de la salud musculoesquelética”, explica Blanco.

Él es consciente de que vencer la pereza es muy complicado y por eso considera que es imprescindible crearse unos hábitos. “La gente que hace ejercicio todos los días es porque tiene la rutina y cuando no lo hace le falta. Entonces, se puede empezar con menos tiempo e ir subiendo a lo largo de los días. Los que tienen material y ya tienen la costumbre de hacer ejercicio estos días lo tienen más fácil, lo más complicado vendrá con esas personas que tengan cierta edad y suelan salir a darse paseos un poco largos, que ahora no pueden”, afirma el enfermero, que reconoce que son ellos los que deben programarse unos entrenamientos sencillos, pero eficaces.

De Torres, también coordinadora del comité científico de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (Adenyd), pone como primera condición para una buena alimentación “hacerse un plan de actividad, con unas horas para comer y conseguir así un plan de vida durante el encierro”. En este sentido, a la hora de ir al supermercado a hacer la compra, es importante llevar una lista con los productos que hay que conseguir. “Esta lista debe tener fruta, hortalizas, pasta, arroz, patatas, huevos, legumbres, pescado, carne (fundamentalmente carne blanca y la carne roja una o dos veces por semana) frutos secos, aceite de oliva y lácteos -como yogures y leche- porque, además de ser saciantes, aportan una proteína de alto valor biológico”, señala De Torres, que también puntualiza la necesidad de beber agua o infusiones sin azúcar durante todo el día.

Asimismo, hay algunas técnicas para intentar pasar el confinamiento de la manera más sana posible, sustituyendo el picoteo de snacks por alimentos más saludables. “Se puede comprar una piña y hacerla taquitos, tiene vitamina C y antioxidantes, que quitan la ansiedad, además de la bromelina que contiene, que es una buena luchadora contra la acumulación de grasa. También se puede comer manzana o zanahorias en taquitos. Todas estas frutas o cualquier otra que se nos ocurra, además de servir de picoteo, nos aportan vitaminas y fibra. Así, en vez de comer snacks ultraprocesados y cargados de grasas saturadas, comemos salud. Con la fruta tienes una sensación saciante que te quita la ansiedad y a la vez aporta nutrientes, pero pocas calorías”, puntualiza la enfermera, que también propone “tomar una onza de chocolate negro, como mínimo del 70% y sin azúcares añadidos, si es lo que nos lo pide el cuerpo, mientras que se parte la fruta para que así el cerebro asocie ese alimento al placer que nos ha proporcionado el chocolate. Las pipas, pistachos o cualquier otro fruto seco, son alimento no picoteo y se deben tomar como componente de un desayuno o merienda o cena nunca como picoteo añadido a la ingesta principal”.

Por su parte, Alejandro Blanco recomienda que, durante este periodo de tiempo, en vez de hacer una sola sesión de ejercicio, la partamos en dos, una por la mañana y otra por la tarde; por ejemplo, de 11:00 a 11:30 una vez y de 19:00 a 19:30, otra. “Si no se programa, no se va a hacer. Es fundamental combinar esto con la alimentación. No debemos descuidar la ingesta de proteínas porque son las que hacen que el músculo funcione”, destaca.

El enfermero recomienda algunos ejercicios, pero resalta que esto no excluye a otros que se puedan llevar a cabo durante el confinamiento y que hayan sido previamente marcados en la rutina que cada uno puede hacerse. “La gente mayor debe combinar ejercicios isométricos con ejercicios de movilidad normal. Ejercicios muy buenos son los que recomiendan en los aviones, estar sentado, levantar una pierna y bajarla; apretar los dos pies al suelo sin levantarse… Otros movimientos pueden ser levantarse y sentarse en el sillón, que con eso se consigue hacer lumbar, abdominal, brazo, pierna… Lo importante es que los ejercicios duren un tiempo”, concreta Alejandro Blanco.

Casos especiales y niños

Además de la población general, hay personas que, por determinadas circunstancias o enfermedades, tienen que llevar una alimentación especial, que puede verse trastocada en estos días. Para De Torres, con aquellos que ya tienen adherencia al tratamiento no hay que tener miedo porque “si ya está acostumbrada y sabe las pautas que debe seguir, lo va a hacer bien”. “El problema puede surgir con aquellos que están recién diagnosticados y todavía no han recibido una buena educación en este ámbito. Somos nosotras, las enfermeras, las que debemos hacer ese papel también incluso en estos momentos difíciles”, señala.

Los niños son también otro punto clave en las casas estos días. Sin colegio y teniendo que permanecer en los domicilios, su alimentación debe ser otro pilar fundamental del día a día mientras dure el confinamiento. “Los padres en estos momentos deben hacer una reflexión y observar si esos niños estaban comiendo bien. Deben comprobar si estaban bien educados en lo que a alimentación se refiere o no, que será cuando deberían cambiar los hábitos desde ya. No nos podemos permitir tener niños a los que se les está criando con rosquillas, hamburguesas o chocolate, tenemos que enseñarles a comer saludablemente con juegos y trucos que les haga implicarse en su alimentación para que, cuando esta etapa pase, sepan cómo tienen que hacerlo ellos mismos”, explica la enfermera.

En cuanto al ejercicio, Alejandro Blanco también es claro, “se deben satisfacer dos necesidades fundamentales”. “En primer lugar, la mental, en la que tienen que hacer actividades, explorando, innovando…, y, en segundo lugar, la parte física, en la que se pueden llevar a cabo juegos más físicos que los entretengan”.

El objetivo sería que cuando todo esto se supere y la gente vuelva a la normalidad, lo hagan con unos hábitos que antes no tenían. “Tenemos tiempo ahora de tomar conciencia de lo que hacemos bien y mal para conseguir en estos días mejorar nuestra salud nutricional. Son los mejores momentos para hacer introspección y estrategias de mejora en los hábitos alimenticios, en vez de estar pensando sin parar que no podemos ni debemos salir de casa por nuestro bien y el de la comunidad”, concluye De Torres.

Estos consejos enfermeros se suman a los ya lanzados por la Organización Colegial durante estos últimos días, en los que se han expuesto de manera clara y muy visual temas como el lavado de manos, la convivencia junto a un sospechoso o diagnosticado por COVID-19, la desinfección de las habitaciones o los datos clave para prevenir la enfermedad.

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Con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo

La Organización Colegial de Enfermería ofrece consejos a las familias con niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) para sobrellevar el confinamiento en casa

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  • La Organización Colegial de Enfermería, junto con la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental, ha elaborado una infografía y un vídeo animado con las principales pautas a seguir para las familias que tienen algún niño con Trastorno del Espectro Autista.
  • Para estos niños la adaptación a los cambios es difícil, pero deben saber qué es lo que pasa y por qué de repente su vida ha cambiado. Los padres y el resto de su entorno deben actuar con normalidad y explicándoles que es algo transitorio y temporal, a través de pictogramas o cuentos.
  • Los niños y niñas con TEA tienen una verdadera causa de fuerza mayor para salir a la calle, y así lo han reconocido las autoridades sanitarias permitiéndolo. La Organización Colegial de Enfermería pide que no se agrave aún más su situación y la colaboración de todos para intentar sobrellevar este estado de alarma que nos ha tocado vivir de la mejor manera posible.

Madrid, 2 de abril de 2020.- El confinamiento en casa, derivado de las medidas de prevención para hacer frente a la infección por COVID-19, es una situación excepcional que, sin duda, altera la dinámica y la rutina de cualquier familia. Pero si a ello se añade que alguno de sus miembros padece algún Trastorno del Espectro Autista (TEA), ello puede provocar alteraciones emocionales o de conducta de estos niños que hay que saber gestionar. Para ello y coincidiendo con el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo que se celebra hoy, la Organización Colegial de Enfermería, en colaboración con la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (AEESME), ha elaborado una infografía y un vídeo animado con las principales pautas a seguir para mitigar en la medida de lo posible el cambio de rutinas.

Estos trastornos tienen un origen neurobiológico que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral, por lo que, aunque hay una gran variabilidad de síntomas, las dificultades de comunicación, así como la falta de flexibilidad del pensamiento hace que quienes padecen alguno de estos trastornos necesiten una rutina muy marcada en su día a día. Tal y como explica Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, “desgraciadamente, la aparición del coronavirus y la limitación de la movilidad ha generado multitud de problemas a estos niños y sus familias y una necesaria adaptación. Por ello, para ayudarles a sobrellevarlo hemos elaborado estos materiales”.

Para Francisco Megías, presidente de AEESME, “lo primero que deben asumir las familias es que esta situación, que ya es estresante de por sí para todos, en estos niños puede generar alteraciones emocionales o de conducta y es algo perfectamente normal. La adaptación a los cambios es difícil, pero deben saber qué es lo que pasa y por qué de repente su vida ha cambiado. Debemos hacerlo sin dramatismos y explicándoles que es algo transitorio y temporal, quizá a través de pictogramas o cuentos. El que aprendan a lavarse las manos, como si de un juego se tratase, también puede ser muy efectivo, pues está demostrado que es la mejor medida para prevenir la infección”, subraya.

También es conveniente que, “dado que estamos expuestos a una sobreinformación sobre el coronavirus, intentemos contrarrestar todas las malas noticias que nos inundan en estos días. Para ello, un ejercicio puede ser que cada noche, identifiquen 3 cosas que fueron positivas o buenas ese día. Con algunos ejemplos sería suficiente: El sol brillaba. Los pájaros cantan porque ya es primavera. La sopa estaba sabrosa”, destaca Megías.

Infografía Niños con TEA

Agenda visual

Dado que en estos niños las rutinas son tan importantes, otra de las recomendaciones que se establece es intentar mantener todas las que sean posibles, así como los adecuados ritmos de sueño y alimentación. Como explica el presidente de los enfermeros de salud mental, en este sentido lo mejor es “marcar unos objetivos sencillos como lavado de manos, poner la mesa, dar de comer a la mascota, y que se vayan modificando semana a semana. Así, se puede aprovechar para que aprendan cosas nuevas y mejorar su autonomía personal dentro del entorno del hogar, a la vez que toman conciencia del paso del tiempo. Esto les ayudará a motivarse y disminuir la tendencia a la desidia, apatía y pasividad”. Así, proponen establecer una tabla de rutinas en forma de agenda visual con pictogramas.

El permitirles conductas de regulación emocional como saltar, los movimientos repetitivos, con objetos y juegos sensoriales, o montar circuitos en casa para la regulación física también les ayudará a autorregularse física y emocionalmente. Siempre manteniendo las debidas precauciones de seguridad. Además de prepararlos también para después, intentando anticipar la transición de forma paulatina, para no desestabilizar a los niños.

Además, las familias deben saber que en caso de necesitar asistencia sanitaria deben llamar por teléfono y no acudir a los centros sanitarios. Tal y como recuerda Francisco Megías, “en estos momentos las enfermeras siguen haciendo apoyo telefónico, tanto a los niños como a su familia, y en el caso de requerirse cuidados más especializados también es posible realizar visitas domiciliarias, para evitar en la medida de lo posible acudir a los hospitales o centros de salud”.

Llamamiento

Tanto en la infografía como en el vídeo se recuerda que los niños con algún Trastorno del Espectro Autista que lo necesiten tienen permitido salir a la calle acompañados de otra persona, respetando las medidas establecidas para evitar contagiarse. Así lo establece la instrucción del Ministerio de Sanidad del pasado 19 de marzo al considerar que sus alteraciones conductuales pueden verse agravadas por la situación de confinamiento derivada de la declaración del estado de alarma.

“Desde el Consejo General y la Organización Colegial de Enfermería hemos sido de los primeros en pedir a la ciudadanía que se quede en sus casas para evitar la propagación del virus. Pero ante las informaciones que hemos conocido de denuncias de personas con autismo o sus familiares, que han sido increpados o insultados cuando paseaban, queremos hacer un llamamiento a la tolerancia y el respecto a todos los ciudadanos. Los niños y niñas TEA tienen una verdadera causa de fuerza mayor para salir a la calle, y así lo han reconocido las autoridades sanitarias permitiéndolo. No agravemos su situación y colaboremos entre todos para intentar sobrellevar este estado de alarma que nos ha tocado vivir de la mejor manera posible”, ha sentenciado el presidente de los enfermeros españoles.

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La Organización Colegial de Enfermería y los enfermeros del trabajo dan las pautas para evitar los principales riesgos del teletrabajo

Puedes descargar todos los materiales, aquí

  • La Organización Colegial de Enfermería y la Asociación de Especialistas de Enfermería del Trabajo elaboran una infografía y un vídeo animado con las principales pautas a seguir para trabajar desde casa y prevenir los riesgos relacionados con el teletrabajo: la fatiga visual, los trastornos musculoesqueléticos o la fatiga mental por tecno-estrés e hiperconectividad.
  • Se ofrecen una serie de recomendaciones a la hora de ubicar nuestro espacio de trabajo: que esté en una zona independiente a ser posible, cómo colocar la mesa, el ordenador, cómo sentarse o los ejercicios a realizar tanto para evitar la fatiga visual como para relajar las cervicales.
  • Establecer una rutina similar a la que desarrollamos en nuestro trabajo en la oficina, horarios, pausas, descansos, reuniones… y desconectar al terminar nuestra jornada laboral, son otras de las pautas a seguir.

Madrid, 30 de marzo de 2020.- Con el cierre de todas las actividades económicas no esenciales, la opción del teletrabajo se ha convertido en la única viable para todos aquellos sectores que trabajan en oficinas. Una modalidad de trabajo que, aunque tiene evidentes ventajas, especialmente en circunstancias como la actual pandemia de coronavirus, no está exenta de riesgos. Por este motivo, la Organización Colegial de Enfermería, en colaboración con la Asociación de Especialistas en Enfermería del Trabajo, ha elaborado una infografía y un vídeo animado con las principales pautas a seguir para trabajar desde casa y prevenir así prevenir los riesgos relacionados con el teletrabajo: la fatiga visual, los trastornos músculoesqueléticos o la fatiga mental por tecno-estrés e hiperconectividad.

Tal y como explica Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, “es importante establecer rutinas en el teletrabajo para evitar tanto la hiperconectividad laboral como el retraso de las tareas pendientes. Por ello, en colaboración con quienes más saben de los problemas que puede ocasionar el teletrabajo, los especialistas en Enfermería del Trabajo, hemos elaborado las principales pautas a seguir”. No en vano, como explica Ana Guerra, presidenta de la Asociación de Especialistas en Enfermería del Trabajo de Castilla y León, “la enfermería del trabajo tiene a su cargo la salud de la población trabajadora a la que presta sus cuidados: en el ámbito sanitario, en las empresas o en los servicios de prevención ajenos. Nosotros cuidamos de los trabajadores, nuestros esfuerzos se centran en proteger su salud, en todos los aspectos, y esta pandemia no sólo es un reto a nivel de salud pública, sino también para la salud laboral”.

Rutinas

Así, una de las principales recomendaciones que se dan es la de “establecer una rutina similar a la que desarrollamos en nuestro trabajo en la oficina, horarios, pausas, descansos, reuniones, etc. Pero también hay que tener en cuenta que no estamos de vacaciones, es decir, que estamos trabajando y tenemos que hacerlo de la misma manera que lo hacemos presencialmente”, subraya Alicia Chanca, presidenta de la Asociación Madrileña de Enfermería del Trabajo (AMET) y vicepresidenta de la Asociación de Especialistas en Enfermería del Trabajo (AET). Así, lo más conveniente es prepararnos para trabajar igual que si estuviéramos en la oficina, con las mismas acciones que haríamos si tuviéramos que salir de casa.

La excepción a esta regla serían los trabajadores con hijos, especialmente si son pequeños. En este caso, hacer un horario similar al del trabajo puede llegar a ser contraproducente. Por ello, se aconseja aprovechar cuando están dormidos, bien a primera hora de la mañana o última de la noche o, en su caso, la siesta; sin olvidar que el propio trabajador también debe descansar.

Riesgos a evitar

“Es difícil que en casa tengamos todos los equipos ergonómicos de los que disponemos en la oficina: ordenador, pantallas antirreflejantes, reposapiés, espacio suficiente, iluminación, mesa y silla ergonómica, etc”, destaca la vicepresidenta de la AET. Por ello, y para evitar trastornos musculoesqueléticos derivados de las malas posturas, también se ofrecen una serie de recomendaciones a la hora de ubicar nuestro espacio de trabajo: que esté en una zona independiente a ser posible, cómo colocar la mesa, el ordenador, cómo sentarse o los ejercicios a realizar tanto para evitar la fatiga visual como para relajar las cervicales.

También es importante, señalan los expertos, evitar los riesgos psicosociales derivados del aislamiento social. “El no tener contacto con compañeros, jefes o colaboradores, o que este contacto sea escaso impiden al trabajador la comunicación con el entorno de trabajo, además de reducir la posibilidad de incorporación a otros proyectos, desarrollo profesional, retroalimentación positiva, etc. Además, la exigencia de tareas domésticas o de cuidado de menores aumentan también la sensación de no poder cumplir satisfactoriamente con todas las tareas”, señala Alicia Chanca.

De ahí que mantener, en la medida de lo posible, el contacto con los compañeros también sea importante. “Si a media mañana tomabas un café con los compañeros de forma distendida es bueno mantenerlo y despejar la mente unos minutos. Estamos trabajando, sí, pero también es necesaria la desconexión laboral porque la hiperconectividad y el tecno-estrés, a medio-largo plazo, pueden ser muy perjudiciales para nuestra salud, tanto física como psicológica”.

Al fin y al cabo, como subraya el presidente del Consejo General de Enfermería, “todo se reduce a mantener unas rutinas, para disminuir los factores de riesgo. Y para evitar estos riesgos, es necesario establecer unas rutinas, tanto en el emplazamiento del lugar de trabajo (espacio, iluminación...), organización y comunicación con compañeros. Y al final de la jornada laboral, desconectar y disfrutar de la familia”, señala Pérez Raya.

Estos consejos enfermeros se suman a los ya lanzados por la Organización Colegial durante estos últimos días, en los que se han expuesto de manera clara y muy visual temas como el lavado de manos, la convivencia junto a un sospechoso o diagnosticado por COVID-19, la desinfección de las habitaciones, los datos clave para prevenir la enfermedad, o las pautas a seguir para una alimentación saludable y el necesario ejercicio físico, aunque sea sin salir de casa.

Infografía Teletrabajo

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