"Superemos la falsa creencia de que no se trata del momento idóneo, de que es mejor resguardarse y esperar a que escampe"
Actualmente Director Gerente de la Empresa Pública Hospital de Vallecas
(Dirección Gerencia de los Hospitales Infanta Leonor y Virgen de la Torre (Madrid), el Dr. Pascual es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Cantabria, Máster en Gestión de Servicios Sanitarios por la Universidad de Cantabria, Diplomado en Alta Dirección de Instituciones Sanitarias por el IESE Business School (Universidad de Navarra), Máster en Alta Dirección de Servicios Sanitarios y Gestión Empresarial por la Universidad de Alcalá y Diplomado en Políticas Públicas y de Gobierno por la Universidad de Alcalá, como algunos elementos a destacar de su amplísimo currículum académico y profesional.
Nos hemos puesto en contacto con él para obtener información de primera mano sobre el desarrollo del 17 Congreso Nacional de Hospitales que se celebra en Madrid del 26 al 29 de abril.
Doctor, la Sociedad Española de Directivos de Salud (SEDISA) y la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE) convocan el 17 CONGRESO NACIONAL DE HOSPITALES. ¿Puede explicarnos las bondades de la colaboración entre ambas sociedades y sus repercusiones en el enfoque del 17 Congreso?
El 17 Congreso Nacional de Hospitales es en realidad el gran foro de la gestión sanitaria de nuestro país, no centrado exclusivamente en hospitales. Se orienta a generar y compartir el conocimiento sobre la base del importante caudal del mismo que aportan los directivos de la salud de este país, que es mucho y de muy alto valor. Para ello es importante que diferentes organizaciones de directivos como son SEDISA y ANDE sean capaces de buscar las sinergias y espacios de colaboración que nos permitirán nuestro propio desarrollo directivo profesional.
Desde ANDE y SEDISA creímos conveniente analizar en este 17º Congreso el actual escenario en que las organizaciones sanitarias se desenvuelven, y hacerlo además junto a otros agentes sometidos en igual o mayor medida a las tensiones financieras y sociales de esta situación.
Pretendemos replantear actuaciones y estrategias ante el contexto que tenemos por delante, que nos ayude a afrontar un escenario que ha cambiado, que nos facilite buscar e identificar aquellos patrones nuevos que nos pueden hacer conseguir resultados mejores y más eficientes en un marco de sostenibilidad, que es lo que la sociedad nos demanda. Más allá de la mera teorización doctrinal deseamos lograr un foro abierto de intenso debate y confrontación de ideas que nos orienten y faciliten el trabajo, conscientes de que en nuestro propio entorno organizacional deberemos acoplar conocimiento y experiencia.
La trayectoria de las convocatorias anteriores ha destacado siempre por analizar y debatir intensamente acerca de nuestras organizaciones sanitarias y los modelos y formas de gestión. A grandes rasgos, ¿qué líneas de debate se plantearán en esta edición?
Vivimos momentos convulsos. La crisis económica ha reactivado el debate acerca de la sostenibilidad del sistema sanitario. Creo sinceramente que éste va a ser el eje dominante en todas las áreas del Congreso. Desde distintas posiciones y perspectivas lo cierto es que existe un alto grado de unanimidad entre las preocupaciones de los directivos sanitarios a todos los niveles.
Además de los profesionales, que son nuestro activo fundamental, los pilares sobre los que se levanta un hospital respetado y, de este modo, construye el armazón institucional que le ayudará a alcanzar los mejores resultados son básicamente dos:
El gobierno de los hospitales: desde que estalló la crisis financiera se ha prestado mayor atención a ciertos mecanismos de gobernanza como el consejo de dirección. La cuestión del gobierno de los hospitales debe situarse más allá de las evidentes áreas de regulación, las estructuras y funciones de los consejos. Éstos deben ser los instrumentos reales sobre los que pivote la buena marcha a largo plazo del hospital, además de ser los guardianes de su reputación. Como tales, deben regirse por cuatro principios básicos: transparencia, especialización, toma colegiada de decisiones y unidad, todos ellos vinculados al objetivo de mantener una relación de trabajo positiva del equipo directivo con los profesionales, el activo real del hospital.
Los directivos: el rol del directivo es crucial, ya que influye en el rendimiento del hospital y ha de velar porque alcance sus objetivos. Para lograrlo, el directivo debe encarnar la misión del hospital y dar ejemplo de profesionalidad, innovación, iniciativa, integridad, formación de equipos y cultura, y valores compartidos. Todas estas cualidades han de surgir de la personalidad y experiencia de los altos directivos, no porque vengan impuestas por una regulación externa.
Sobre ellos, con el trasfondo de la crisis y la consiguiente tensión financiera del sistema, creo que se centrarán los debates. Avanzamos inexcusablemente hacia modelos de prestación de servicios sanitarios donde la voz de los ciudadanos, de la sociedad, tiene cada vez mayor peso. Sin embargo, uno tiene la impresión de que la voz de la sociedad, reconducida hacia planteamientos cada vez más proteccionistas, no tiene muy presente cómo la crisis económica incide en los servicios sanitarios.
En la difícil situación económica de estos momentos, con previsible escasez de recursos disponibles ¿qué problemas destacaría usted como los más acuciantes para nuestras organizaciones sanitarias?
Como directivos de cualquier organización sanitaria, es importante estar preparados para afrontar todas las situaciones que ponen a prueba la estabilidad y capacidad de respuesta de la misma. Sin embargo, aunque la crisis resulta algo casi habitual en nuestro quehacer diario, la actual coyuntura socioeconómica nos sitúa en una modificación radical del entorno tal y como lo conocíamos hasta ahora, para darle paso a un nuevo contexto o escenario de especial dificultad.
Las organizaciones sanitarias, sin importar su tamaño, más que por infraestructura, están conformadas por personas, y sólo la capacidad de respuesta y adaptación de las mismas es lo que hará factible la razonable justificación de su existencia. Y es ahí precisamente donde se encuentra el desafío como directivo y líder de la organización, superando la falsa creencia de que no se trata del momento idóneo, de que es mejor resguardarse y esperar a que escampe; adoptando una postura pasiva ante una situación en la que, en realidad, tenemos que dar lo mejor de cada uno de nosotros.
En estos momentos considero absolutamente prioritario centrarse en mejorar la productividad de nuestros centros. Más que nunca es necesario cuestionar la visión dominante, que sitúa la actividad como objetivo supremo. Debemos realmente ir más allá buscando 'maximización del valor para el ciudadano'. Hay que huir de las carencias de ideas como que la única finalidad del hospital es maximizar la actividad asistencial, quizá junto a la docencia y la investigación.
Efectivamente hay que aumentar la productividad de nuestros hospitales para garantizar la sostenibilidad, pero ello no implica necesariamente aumentar la producción. Peor aún, pensar que la regulación administrativa, por sí sola, resolverá todos los problemas.
Y, para atajarlos ¿qué líneas de actuación van a plantearse en este encuentro?
Los hospitales se componen básicamente de profesionales que sirven a los ciudadanos con la prestación de servicios sanitarios y, por tanto, es necesario que el éxito se mida con indicadores de resultados en salud y no solamente de actividad y económicos. En definitiva, el hospital ha de ser productivo pero la actividad asistencial por sí sola no basta para afirmar su rentabilidad social a largo plazo o para mejorar su reputación como institución.
Desde estas perspectivas, en el Congreso vamos a analizar y debatir propuestas acerca de los modelos de organización, la gestión del cambio, los nuevos valores de los profesionales, la seguridad, las tecnologías ... y lo vamos a hacer desde una posición crítica y constructiva.
¿Podría extenderse brevemente en las iniciativas que considere más necesarias?
Muchas son las presiones globales externas a las que los hospitales están sometidos en el entorno actual: crisis económica (que conlleva incluso recortes presupuestarios en sanidad, algo impensable hasta hace un año); escasez de habilidades ante un escenario como el actual (acostumbrados a períodos de abundancia y excesos); cambios demográficos, globalización, cambios tecnológicos ... Todo ello conlleva un fuerte impacto sobre los profesionales que se traduce en nuevas necesidades de planificación de mano de obra y cambios en las estrategias de adquisición del talento, un evidente riesgo de disminución del compromiso de los profesionales y la consiguiente reducción de la productividad de la fuerza de trabajo, pero también otras consideraciones tales como retraso en las jubilaciones, reestructuración de las organizaciones, fuerza de trabajo multigeneracional, requerimiento de nuevas habilidades, aumento de la rotación, presión para la reducción de costes, etc.
Tres hechos determinantes van a dominar en el ámbito de la gestión sanitaria, como consecuencia del actual estado de la economía: hipereficiencia, transparencia total y alianzas potentes. Se imponen el rigor y la eficiencia sin margen alguno, la necesidad de controlar los proyectos y minimizar sus riesgos a un nivel nunca antes requerido o, de lo contrario, el momento actual se muestra inmisericorde con aquellas organizaciones que no lo cumplan.
Las siete grandes áreas temáticas planteadas en el 17 Congreso son interesantísimas. Evidentemente no podemos extendernos demasiado en el análisis de todas ellas. No obstante, ¿puede avanzarnos brevemente los elementos más sugestivos de que constan?
Uno de los objetivos es analizar y debatir acerca de propuestas de adecuación de la estructura organizativa de las instituciones sanitarias a la complejidad de su estructura funcional y los mecanismos de cambio y transformación de las mismas. Son las expectativas de la sociedad y los pacientes las que tienen que definir el cambio para que realmente nos convirtamos en "servicio público".
Por otra parte, creemos necesario analizar los valores subyacentes en la actual cultura del Sistema Sanitario Español y el impacto sobre el desempeño de los trabajadores. Distintos cambios culturales que han venido surgiendo en nuestro país: horarios y conciliación de vida laboral y familiar y adaptación a una nueva forma de trabajo donde tienen mucho que decir las TIC, obligan a una reinvención de la gestión de recursos humanos en los hospitales.
Desde hace años existe una sensibilización hacia los aspectos que tienen que ver con la seguridad biológica y la prevención de accidentes laborales. Sin embargo, hoy en día hay que incluir el riesgo para la integridad física de los profesionales sanitarios en un momento en que la profesión se ha vuelto peligrosa: pacientes agresivos, familiares dispuestos a todo, etc. Deseamos promover un espacio de reflexión con una mirada integral de la protección al trabajador sanitario.
Las tecnologías de la información y las comunicaciones han abierto un amplio abanico de posibilidades que mejoran la asistencia y la gestión del conocimiento pero al mismo tiempo están modificando sustancialmente la forma de trabajar. En la búsqueda de soluciones para los problemas, aparecen estructuras novedosas y cambios en la organización.
Hoy en día está consolidada la obligación de todas las organizaciones de mantener un compromiso social, incluidas las organizaciones sanitarias. En Sanidad, la RSC (responsabilidad social corporativa) es un puente entre gestores, ciudadanos y clínicos y, en general, ayuda a mejorar la calidad y la productividad. Por ello las organizaciones sanitarias no pueden quedar al margen.
Lo más eficiente no siempre ha sido posible y, siendo conscientes de las limitaciones de la evaluación económica para la toma de decisiones gestoras, parece claro que las alternativas (la no evaluación, su no utilización) pueden ser mucho peores. Son necesarias alternativas para la búsqueda de eficiencia: contratos de gestión reales y su evaluación, convertir en más competitivo en el mercado de trabajo y establecer mecanismos de gobierno transparentes que busquen las mejoras de gestión y resultados hacia la comunidad.
¿Quiere efectuar alguna otra puntualización para nuestros lectores?
Creo que en definitiva el 17º Congreso Nacional de Hospitales va a abordar la razón de ser del hospital. El punto de partida del debate es centrarse de nuevo en la misión y la razón de ser fundamentales del hospital, ya que afectan a todo lo demás: los objetivos que se fijan, las estrategias que se adoptan, y el ritmo y la efectividad de su ejecución.
En mi opinión, los hospitales deben reclamar su puesto legítimo como instituciones que resuelven problemas, invierten en personas, innovan y, en definitiva, son capaces de dar respuesta a los retos que plantea la sociedad. Sólo así podrán recuperar y disfrutar del respeto que merecen y que nunca debieron perder.
Las formas de organización clásica sólo utilizan la capacidad e inteligencia innovadora de pocas personas, y en estos tiempos es una cuestión que no nos podemos permitir. Necesitamos reestructurar las organizaciones para aprovechar la capacidad de las personas, conseguir unos profesionales no sólo más productivos, sino que estén más satisfechos, capaces de aportar más valor. Los profesionales pueden y deben colaborar fácilmente unos con otros, intercambiando conocimiento y encontrando trabajos que se ajusten a sus habilidades y necesidades de desarrollo aunque la tradicional estructura jerárquica funcional de nuestras organizaciones no es que ayude precisamente.
Este congreso puede ayudarnos a cambiar nuestra manera de pensar, hacerlo de manera global y procurar avanzar hacia formas de organización que incorporen mecanismos capaces de fomentar las capacidades, competencias y el conocimiento de las personas, estructuras de gobierno que acaben con la complejidad poco productiva, y nuevos métodos para cuantificar el rendimiento.
María Jesús Nadal
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